
Diputado Marco Puppo enfrenta obstáculos en su ambición política por el Senado
Diario Humano | La Paz, Baja California Sur. – El diputado bailador pensó que sería fácil, que la política pichada le duraría toda su carrera, pensó que llegando a la diputación federal las puertas de una senaduría estarían abiertas. Ni que fuera una polca de la Cochi con Levis.
El diputado Marco Puppo va de más amenos y al paso que va terminará buscando ser regidor o delegado municipal en el próximo proceso electoral y es que ha trascendido que al expriista, experredista y ahora diputado federal panista no le dan los números para buscar una senaduría.
La cuestión está que Marco Puppo ya se hacía con la candidatura al senado vía la alianza Va x México, pero no contaba con dos pequeños detalles, uno son las mediciones que se están realizando en cada entidad, van tomando el termómetro de las simpatías que tienen los actores políticos con la ciudadanía, donde resulta y resulta que al diputado bailador nomás no le dan los números para buscar un escaño en la cámara alta.
Y es que en el municipio de Los Cabos no lo conocen, en La Paz ya fue candidato y perdió, en Comondú ya recibió reclamos y abucheos. Así no se puede aún con todo y que anduvo declarando que tenía el apoyo de Francisco Pelayo.
Otro dato que trae preocupado a Marco Puppo es que los partidos que conforman la alianza Va x México pueden considerar Baja California Sur un estado donde la fórmula al Senado la encabece una mujer y pues ahí sí ni cómo le haga el diputado.
Para colmo y haciendo gala de su ya conocida lealtad y cumplimiento de compromisos, Marco Puppo el diputado bailador se anda midiendo como un posible aspirante a la alcaldía paceña, que como mencioné líneas arriba ya jugó y perdió, lo anterior aun cuando se tenía el compromiso de apoyar para esa postulación a su compañero de partido Rigoberto Mares a quien por cierto no le gana en las encuestas.
De tal manera que Marco Puppo después de su paso efímero por la cámara de diputados quizá termine buscando una delegación municipal o una regiduría. Los tiempos de la política pichada se terminaron, así no sabe jugar el diputado bailador.
Ya veremos qué sucede, es mi opinión al tiempo.





