Serpiente pigmea fósil utilizaba cráneo de mastodonte como cueva

175
0

Un grupo de investigadores mexicanos descubrieron el hallazgo de una serpiente pigmea fósil (Crotalus triseriatus) dentro del cráneo de un mastodonte americano (Mammut americanum), que utilizó como madriguera.

Diario Humano | La Paz, Baja California Sur.-

 Esta investigación fue encabezada por José Alberto-Cruz de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla.  El hallazgo fue publicado en la revista científica Quaternary International.

En general, los registros fósiles mexicanos de anfibios y reptiles del Pleistoceno son escasos. Sin mencionar, que es raro encontrar herpetofauna asociada con fósiles de la megafauna.  La descripción de estos materiales ha ayudado a la reconstrucción del paleoclima del Pleistoceno para esta región de Puebla, esto debido a su respuesta sensible a los cambios de temperatura y precipitación, que muestran los reptiles y anfibios.

El estado de Puebla es muy rico en registro fósil. Sin embargo, la mayoría de ellos corresponden a la megafauna. Por otro lado, se sabe muy poco sobre microvertebrados fósiles y reptiles. Dentro del registro de reptiles en Puebla se encuentran tortugas, lagartijas y lagartos.

 Este estudio describe esta asociación de materiales del Pleistoceno en la localidad San José Buenavista en Puebla, México.

El material se encuentra depositado en la Colección paleontológica INAH-Puebla (CRINAHP). En total, se identificaron 106 fósiles, los materiales corresponden a una mandíbula de mastodonte americano, una vértebra del lagarto anole (Anolis sp.), un dentario y un osteodermo de lagarto cocodrilo mexicano (Barisia sp.), tres vertebras de serpiente marrón norteamericana (Storeria sp.) y 96 vertebras y tres huesos craneales de serpiente Cascabel (Crotalus triseriatus).

Los investigadores señalan que la serpiente pudo utilizar los restos del mastodonte al morir, como madriguera.

Cabe destacar que utilizaron un modelo de nicho ecológico (Rango Ecogeográfico Mutuo), para realizar comparaciones con sus parientes vivos más cercanos, para hacer una reconstrucción climática de la zona, para así dar una aproximación a las condiciones que se tuvieron hace miles de años en la localidad.

Como resultados sobre el paleoclima, obtuvieron que la temperatura media anual para el Pleistoceno en esta región era de 13.91+- 1.54 °C, y una precipitación de 964.04 +- 316.82 mm respectivamente. Actualmente, la región tiene una temperatura media anual de 15,2 +- 0.6 °C y una 467,7 +- 114,4 mm. Por lo tanto, el clima en el pasado del Pleistoceno era más frio y más húmedo.

Para más información DOI: https://doi.org/10.1016/j.quaint.2020.10.058

https://doi.org/10.1016/j.quaint.2020.10.058
Artículo anterior300 guías turísticos ha entregado la UABCS
Artículo siguienteSe quedó semáforo amarillo por COVID-19 en BCS

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí