
La única alternativa del Movimiento Ciudadano (MC) es un rompimiento en MORENA, aceptan su papel de “plato de segunda mesa” y pronto se sabrán las pretensiones leoninas que seguramente estarán plagadas como siempre de candidaturas y posicionamiento de sus familias
Diario Humano | La Paz, Baja California Sur (BCS).-
Pirotecnia Política: “No hay más alianzas que las que trazan los intereses, ni las habrá jamás”.
– Antonio Cánovas del Castillo
Ni bien se asienta la Cuarta Transformación en Baja California Sur (BCS) y ya se alienta el “cambio verdadero”, que pretenden venderlo como la alternativa real de contrapeso político.
El Movimiento Naranja se está nutriendo de sobrevivientes del “tsunami” que significó el triunfo de Morena en 2018, en el plano federal y 2021 en lo local; pero sobre todo, de trásfugas de prácticamente todos los partidos políticos habidos y por haber.
El Partido Movimiento Ciudadano (MC) en Sudcalifornia, no representa prácticamente nada.
El valor de sus siglas lo obtienen del contexto nacional por mantener una saludable distancia con el Poder Ejecutivo y sus representantes en la cámara de senadores y diputados.
Sus referentes, sin duda, son los gobiernos de ENRIQUE ALFARO en Jalisco, SAMUEL GARCÍA en Nuevo León y el hijo del malogrado político sonorense, LUIS DONALDO COLOSIO MURRIETA como alcalde de Monterrey.
Aquí en BCS, su apariencia se deriva de esos argumentos que citamos, más que por el esfuerzo que los militantes sudcalifornianos han conseguido hasta hoy; las posiciones políticas logradas, donde el nepotismo –nada raro- es la principal carta de presentación, son muestra inequívoca de que también ahí las candidaturas a puestos de elección popular, son cosa de familia; lo consumado políticamente hasta la fecha, les da apenas para negociar irrisorios respaldos que buscan afianzar compromisos para un futuro no muy lejano; el más claro ejemplo es el comportamiento de su regidora en el Ayuntamiento de La Paz.
Los acercamientos de quienes orquestan el trabajo dentro de MC –por lógica- no es con nuevos ciudadanos interesados en participar ahí, es más con personajes que por diversas razones no se sienten cómodos políticamente en donde se encuentran; por ejemplo aquí en Baja California Sur, hasta un exgobernador los “pilotea” y ellos en el Movimiento Naranja, se dejan mangonear, aceptando tácitamente su papel de plan “B” para el 2024.
No se puede aspirar a representar un cambio verdadero (sic) cuando sus principales promoventes son los mismos de siempre y cuando su nepotismo, aún con su pobre representación política es más que obvio; en este espacio siempre hemos sostenido que es más fácil juntar odios que afinidades y en política esta máxima se cumple a la perfección en éste tipo de “movimientos” cuyo crecimiento se deriva de la ambición y necesidad de venganza de quienes le integran, y de quienes se están sumando; todo se reduce a una simple lucha por el poder, donde solo se busca obtenerlo, sin ideología e identidad, sin nada.
En el plano nacional y local, la apuesta de Movimiento Ciudadano es que se concrete un rompimiento dentro del Movimiento de Regeneración Nacional y que se consoliden las divisiones internas en el Partido Acción Nacional (PAN), Revolucionario Institucional (PRI); con esa perspectiva están tratando de construir algo en Baja California Sur y evidentemente las cartas leoninas están sobre la mesa.
Conforme pasen los meses, resultará más claro lo que hoy se trabaja en penumbras; la evidencia de que la única alternativa del Movimiento Ciudadano es un rompimiento en MORENA, es que aceptan su papel de “plato de segunda mesa” y pronto se sabrán las pretensiones leoninas que seguramente estarán plagadas como siempre de candidaturas y posicionamiento de sus familias… Ya veremos.





