
Narciso Agúndez Gómez, titular de APIBCS, trabaja por el ordenamiento y desarrollo portuario de BCS. En su modernización, planea invertir 790 millones de pesos.
Diario Humano | La Paz, Baja California Sur (BCS).- La pasada administración poco o nada hizo por darle al puerto de altura de Pichilingue las características necesarias para mejorar su eficiencia y calidad en los servicios que presta a la ciudadanía, a los visitantes, a los aliados comerciales en materia de seguridad y logística para alcanzar una mayor conectividad con el resto del mundo y en la recepción de los suministros que a la población sudcaliforniana llegan por la vía marítima, proveniente del interior del país.
Se hicieron pequeñas adecuaciones, pero también negociaciones para favorecer a empresas amigas del gobierno en turno, malbaratando los espacios, dirigiendo recursos financieros por ingresos propios hacia otros fines, pero nunca se planeó invertir capital en mejorar las instalaciones, por lo que el lugar daba mala imagen a quien nos visitaba e ingresaba por ese puerto, ya fuera a través de los transbordadores o por la llegada de los cruceros que en esa bahía anclaban.
Hoy, la llegada de un ingeniero civil, Narciso Agúndez Gómez, a quién el gobernador Víctor Castro Cosío le confió la responsabilidad de la Administración Portuaria Integral de Baja California Sur, llega con una visión diferente, con una meta distinta pero, sobre todo, buscando mejorar las instalaciones, eficientar los servicios y aprovechar honesta y adecuadamente los ingresos para destinarlos en lo que compete única y exclusivamente a los puertos que están bajo su responsabilidad —además de Pichilingue, están a su cargo los de San Juan de la Costa, San Carlos, Puerto Escondido, Santa Rosalía, San Marcos, Puerto de Loreto y Santa María—, para lograr el desarrollo marítimo, turístico, pesquero y comercial del estado.
Para nadie es desconocido que las actividades turística, pesquera, comercial, minera, agrícola, ganadera, mantienen estrecha relación con la transportación marítima, y que algunos de nuestros puertos, arriba señalados, tienen conexiones con el interior del país; otros, con varios países.

Pichilingue es el puerto más importante del estado, es un ícono de importancia histórica: esa carretera marítima sobre la cual en el pasado los famosos “ferries”, o transbordadores, iban y venían del interior del país a La Paz cuando la famosa zona libre y que, a raíz del cierre de esta frontera fiscal en 1982, se convirtió fundamentalmente en la vía para transportar insumos agrícolas, ganaderos, material de construcción y miles de insumos más, para abastecer el mercado sudcaliforniano.
Mucho podríamos escribir sobre la historia e importancia de este medio de transporte marítimo, pero en esta ocasión nos dedicaremos a comentar sobre el futuro del Puerto de Pichilingue y dar a conocer lo que la administración estatal pretende hacer para convertirlo en un puerto moderno, con tecnología avanzada e instalaciones adecuadas para garantizar la entrada y salida de insumos requeridos por la población. También para mejorar su operatividad y flujos de revisión.
Por lo pronto, Narciso Agúndez Gómez dice que en este proyecto modernizador del principal puerto del estado ubicado en La Paz, se van a invertir 790 millones de pesos.
El ingeniero civil, titular de APIBCS, nos explica que nuestra entidad vive una etapa de transformación social, de crecimiento económico, poblacional y turístico, y por ello es inminente la necesidad de unir esfuerzos y trabajar por el ordenamiento y desarrollo portuario de BCS.
Dijo que, para brindar a la ciudadanía, visitantes y aliados comerciales una mayor asistencia estratégica en las operaciones, mejorando la seguridad y logística de los puertos, garantizando el respeto al medio ambiente, una mayor conectividad con el resto del mundo y de recepción de suministros en nuestro estado, es necesario adecuarlo a estas circunstancias y hacer frente a los requerimientos de una sociedad exigente.
¿Por qué Pichilingue?
Porque es el principal puerto de altura en BCS con vocación comercial, turística e industrial.
Agúndez Gómez explica la necesaria prioridad para mejorar el puerto en cuanto a operatividad y flujo de revisión: se contempla destinar un módulo para la unidad estratégica de revisión simultánea con la integración de tecnologías y sistemas de inspección avanzada, con imágenes en tiempo real; y un módulo de inspección fitosanitaria, ambos con la coordinación de las instituciones que intervienen en su proceso, logrando con ello un puerto más seguro.
Dijo también que se desarrolla la construcción de dos edificios, uno para el personal de la empresa y otro para las autoridades involucradas en la operación del puerto, con el fin de lograr una mayor eficiencia y mejorar en la calidad de los servicios; asimismo, se llevará a cabo la reconstrucción de las vialidades internas, considerando en su totalidad concreto hidráulico en zonas de patios de maniobras y estacionamiento conjunto de control de vigilancia.





