
No debemos esperar a que la demanda de insumos colapse el sistema actual de transporte marítimo, manifestó el director de la API.
Diario Humano | La Paz, Baja California Sur. – Necesitamos que el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, apoye a sudcalifornia con un presupuesto de 790 millones de pesos para hacer posible la modernización del puerto de Pichilingue, en La Paz, Baja California Sur (BCS), informó el director de la Asociación Portuaria Integral, Narciso Agúndez Gómez.
Por lo que el gobernador de BCS realizará las gestiones correspondientes ante el ejecutivo federal, para que estos recursos sean asentados en el Presupuesto de Egresos de la Federación 2023 y 2024, informó el funcionario, agregando que estos recursos deberán hacerse llegar a través de la Semar, que aterrizó el proyecto, pero “no etiqueta recursos”, así que se requiere un “palancazo” de Víctor Castro con el presidente López Obrador, reconoció.
También manifestó el director de API que, desde septiembre del año pasado, se identificó la falta de infraestructura moderna para la entrada de insumos a la capital sudcaliforniana, a pesa de que es a través de este puerto que se reciben el 85 por ciento de los insumos que consume Baja California Sur, “es poca la mercancía que llega por vía terrestre”, consideró, por lo que es urgente que se atienda este rezago.
En entrevista para Diario El Independiente, el director general explicó los 4 bloques principales que componen el llamado “Proyecto de Modernización del Puerto de Pichilingue”, que aclaró, pueden desarrollarse de manera paralela o independiente.
De inicio, se trata del rediseño del canal de navegación y la dársena de maniobras, lo que definió como “nuestra carretera marítima”, que dijo, nunca ha tenido un diseño y mucho menos construcción de un canal de navegación con profundidades de ley. Esto permitirá barcos de 203 metros de largo, o eslora; a diferencia del límite de 160 metros con el canal actual, para permitir la llegada de un mayor número de insumos a la capital.
Esto requerirá actividades de dragado, pero no de construcción, sino de mantenimiento, para lo cual se presentará una Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) ante la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).
En el segundo bloque, dijo que se repavimentarán todas las vialidades y patios de maniobra de asfalto al interior del puerto con concreto hidráulico; “no solo un bacheo”, sino la reconstrucción de fondo, por la fatiga que recibe la estructura que dijo, “está colapsada”.
En tercera instancia, se requiere atender el área de seguridad, ya que lo más avanzado es el uso de binomios caninos, con apoyo de elementos de Semar“Sin embargo, se hacen de manera aleatoria y pudiéramos tener bastante fuga de mercancías, a lo mejor ilegales”, reconoció el funcionario.
Por tanto se contempla integrar la tecnología de rayos X, pesaje y medición de tractocamiones, que pueda permitir el ingreso de forma más ágil y eficiente de las unidades. “Hoy por hoy es un caos vehicular adentro cuando se empalman arribos y zarpes de transbordadores”, dijo Agúndez.
También como cuarta etapa, son los llamados “edificios corporativos” de API, para el uso del personal de la dependencia y de los 2 niveles de gobierno; consideró que actualmente “todos estamos regados” y no hay operatividad “eficiente”.
Cabe destacar que los edificios actuales tienen más de 50 años, por lo que, dijo el director, será un alto costo de mantenimiento ya que es una remodelación realmente de fondo; así fue como resumió el proyecto de modernización.
Uno de los principales beneficios de estas obras, es la potencial llegada de “nuevas empresas navieras” ya que actualmente el transporte de mercancías a BCS, está cubierto únicamente por Baja Ferries y Transportación Marítima de California (TMC), lo que dificulta las negociaciones y los costos “lo que pudiéramos decir esta monopolizado”, expuso Agúndez Gómez.
Al ser cuestionado sobre el impacto ambiental, consideró que con la MIA que se presentará ante Semarnat, quedará debidamente asentado; aunque consideró que Pichilingue es un puerto comercial que opera “a todas horas” y requiere un dragado de mantenimiento.
“La intención es retirar todos los azolves que hoy atentan contra la seguridad nacional, que nos puedan cerrar un puerto por un tema de encallamiento de transbordador. Un tema que no se atendió oportunamente por administraciones anteriores”, agregó.
El gobierno de BCS busca ser “visionario”, aseguró, y no esperar a que la demanda de insumos colapse el sistema actual de transporte marítimo, cuando la demanda sea “mayor o superior a lo que el puerto puede proveer”.
“Para que estemos preparados para un posible crecimiento poblacional, ya le estamos pegando cerca del millón [de habitantes]. En Los Cabos, supera la media nacional de crecimiento, todos los insumos entran por Pichilingue. El proyecto, sin problemas podríamos desarrollarlo en 2 años”, finalizó.





