El exgobernador Narciso Agúndez está de regreso y viene por todo; las luces de alerta están encendidas.
Pirotecnia Política: Nada revela mejor el carácter de un hombre como su manera de comportarse cuando tiene poder sobre los demás. (Plutarco)
Diario Humano | La Paz, Baja California Sur (BCS).- El exgobernador Narciso Agúndez Montaño, ostenta un poder político con alcances desconocidos, al ser asesor honorario del gobernador Víctor Castro Cosío y controlar el Congreso del Estado en todos los sentidos, con una fracción parlamentaria conformada por solo 4 legisladores del Partido del Trabajo (PT).
La presencia del comisionado del PT en Baja California Sur, dentro de la estructura del Gobierno Estatal, es más que evidente con la posición que se le reservó a su hijo Narciso Agúndez Gómez, nombramiento que en la etapa de transición se supo correspondería a Juan Luis Rojas Aguilar, hoy convertido en crítico del Gobierno de Baja California Sur y, sobre todo, de las acciones de Narciso por regresar a saborear las mieles del poder.
Desde el Congreso del Estado, Narciso y sus amigos se han encargado de tejer una amplia y estratégica red política, colocando en órganos de fiscalización y rendición de cuentas a cercanos colaboradores del Grupo Los Cabos; la operación quirúrgica realizada por este grupo de personas llama poderosamente la atención dentro de los promoventes de la Cuarta Transformación.
El proceso electoral del 2024 marcará nuevamente un parteaguas en la política sudcaliforniana, ya que, más allá de la elección presidencial, se estarán sentando las bases para la elección del 2027, año en el que este grupo político buscará consolidar su regreso al poder Estatal con el poder ejecutivo bajo su total control, igual que en el 2005.
Siendo un grupo minoritario en el Congreso de Baja California Sur, el Partido del Trabajo controla, coordina y administra absolutamente todo; en el contexto Estatal, no son mayoría en nada, pero sus principales figuras gozan de posiciones de privilegio como si representarán una real fuerza electoral; hay quien asegura que su capital político no supera los 10 mil votos y los comparan con los 18 mil que logro el nuevo partido “Fuerza por México” en el proceso del año pasado.
Para quienes integran los grupos de poder al interior del Movimiento de Regeneración Nacional, las luces de alerta están encendidas y obviamente comenzarán a construir escenarios para contrarrestar la pretensión política que electoralmente intentará cristalizar el Grupo Los Cabos en el 2024.
Curiosamente el fortalecimiento mediático del Partido del Trabajo en Sudcalifornia, no se debe al crecimiento exponencial de su capital electoral; su fortaleza recae en su relación de poder con sus amigos y en esa inquebrantable amistad que le une con el Gobernador del Estado.
