El poder de convocatoria de Alejandro Rojas, lo convierte en un personaje y una revelación de la política Sudcaliforniana.
Diario Humano | La Paz, Baja California Sur (BCS).- A muchos, se nos hacía difícil entender y comprender el por qué de su crecimiento político. El por qué la gente lo sigue. El por qué, ahora, partidos políticos buscan que forme parte de sus estructuras. Tiene un capital político propio ganado a través de promover los valores, básicamente la más importante: la amistad, y robustecida por una ardua labor altruista y humanitaria. Así lo conocimos. Diferente a los políticos de ahora.
En la etapa más difícil que padecimos los Sudcalifornianos, esos dos años que nos pegó fuerte la pandemia causada por el coronavirus, lo vimos apoyando a las familias que más lo resintieron, los más vulnerables, las más humildes, llevándoles apoyos él y su equipo de trabajo, ese que no lo descuida, que a su lado compartieron el dolor de muchos que sufrieron la pérdida de un familiar, o apoyando a aquellas personas con una enfermedad mortal como lo es el cáncer. Así es Alejandro Rojas.
Fue el pasado sábado que en su Rancho “Mi Estrella”, allá en la bella población de Miraflores, al lado de sus amigos y de su equipo de colaboradores, festejó una vuelta más al sol, en lo que él definió como su tercer nacimiento tras sufrir ese padecimiento que lo llevó tres veces a un tratamiento riguroso, para tratar y vencer el cáncer, y que daba gracias a la vida por volver de nuevo, más fortalecido y con más ganas de seguir haciendo lo que siempre ha hecho.
Ahí estaban con él aquellas personas a quienes ayudó a superar esa difícil enfermedad, reconociéndole todo el apoyo que les brindó, que están luchando, lucharon y vencieron al cáncer.
En ese reencuentro con sus amigos, a quienes consideró sus hermanos, relató parte de su vida, a la que supo enfrentar con decisión, y ahora tras vencer al cáncer, lo hizo más reflexivo, porque afirma que “uno, no debe guardar rencores en su corazón, porque casi todos los problemas de salud están relacionados al tema anímico del perdón, tenemos que aprender a perdonar, pero yo no tengo nada que perdonarle a nadie, al contrario, tengo mucho que agradecerle, por estar vivo, por darme la vida”, basado en el pilar fundamental que es su familia, su esposa Bianca y sus hijos Estrella, Alexa y Marvel, su papá, sus hermanas, que ahí estaban.
En ese encuentro de amigos estaban Alberto Rentería, ex dirigente estatal de Morena; Ernesto Altamirano, de Movimiento Ciudadano, Eduardo Carballo del PRS y Bernie Montiel en representación del Partido Verde Ecologista de México; a quienes les une una fuerte relación con el empresario y líder Social, Alejandro Rojas, a quienes les dijo que la amistad no conoce de nivel social, ni colores ni antigüedad, por eso llegaron para festejarlo.
Fue ahí, que Alberto Rentería desgajó parte de la reciente política electoral y corrió el velo del proceso comicial del 2021, siendo él dirigente estatal de Morena y Alejandro como candidato de otro partido (a la alcaldía de Los Cabos), dijo que, cuando revisaba los “números” de todos los candidatos de su partido como de los otros, para saber cómo estaban en las mediciones, le sorprendió y llamó la atención cuando midieron a Alejandro Rojas, a quien desde octubre del 2020 le venían tomando los números, con mediciones mes a mes, llegando al punto que Rojas les pisaba los talones en el Municipio de Los Cabos.
“Te lo voy a decir por primera vez, no lo entendíamos en el cuarto de guerra, el fenómeno de Alejandro Rojas, y voy a decirlo porque estoy tocando el tema: en su momento, no relacionábamos el fenómeno, porque si bien es cierto todos los políticos ocupan una marca de un movimiento de un partido, la marca particular de Alejandro Rojas que había dado en varios movimientos nos llamaba la atención, lo que daba, y espero que no me desmientan los dirigentes de otras fuerzas políticas, estoy seguro de que también lo vivieron, y en su momento no se explicaban el por qué el fenómeno de estar tercero, cuarto, tercero y estar hasta en un segundo lugar aquí en Los Cabos con un partido, digamos, más sencillo”.
