
Lamentable saldo rojo deja “Kay” : tres decesos por accidentes en las vías carreteras federales. Está claro que fallaron algunas medidas preventivas.
- Víctor Castro, evaluación de daños y funcionarios
- Homero Davis, Bertha Montaño y Marco Antonio Gutiérrez, trabajo
- SCT y Guardia Nacional, a corregir
Diario Humano | La Paz, Baja California Sur (BCS). Y más allá de los apoyos oficiales hacia las comunidades afectadas por el paso del huracán “KAY”, así como la implementación de jornadas de limpieza y programas de bacheo de calles, rehabilitación de planteles educativos y carreteras estatales y federales, el fenómeno hidrometereológico pone al descubierto algunas fallas y omisiones al interior del Consejo Estatal de Protección Civil.
Lamentable saldo rojo deja “KAY” a su paso por Baja California Sur: tres decesos por accidentes en las vías carreteras federales. Obvio es advertir que también hubo irresponsabilidad por quienes no acataron los llamados de las autoridades a evitar en lo posible el uso de las mismas.
Faltó pues una mayor disposición por parte de la población para evitar poner en riesgo su propia vida. Eso queda demasiado claro.
Mientras la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, y la Guardia Nacional, debieron haber habilitado filtros o retenes en las vías carreteras para impedir el paso de automovilistas ante los arroyos activos que causaron destrozos, socavones y daños en la infraestructura federal. Incluso, haber aplicado medidas más drásticas tras el paso de Kay.
Omisión que debió prevenirse, cuando obvio al paso de una tormenta tropical todavía continúan los escurrimientos de agua de las sierras, arroyos, derrumbes y deslaves que impactan precisamente sobre la cinta asfáltica.
Víctor Manuel Castro Cosío, junto con Homero Davis Castro, Bertha Montaño Cota y Marco Antonio Gutiérrez De La Rosa, además de reconstruir a Baja California Sur, tendrán y están obligados también a evaluar las fallas y omisiones por parte de algunas dependencias federales que forman parte del Consejo Estatal de Protección Civil.
De haberse aplicado medidas más drásticas y protocolos de prevención, a como diera lugar, no hubieran ocurrido los fatales accidentes. Ni tampoco el camión de pasajeros debió cruzar un arroyo activo, faltó la actuación por parte de los elementos de la Guardia Nacional, aún por encima de las malas decisiones de los ciudadanos que se atrevan a desafiar a la naturaleza.





