
Legado de enseñanzas, aprendizajes. Y, sobre todo, un hombre a carta cabal, con alto valor de la lealtad y a la amistad, a la hermandad.
- Apóstol de la amistad incondicional
- Antonio Chávez Rentería, la triste noticia
- Elizabeth, Francis, Daniela y Zamara, fuerte abrazo
Diario Humano | La Paz, Baja California Sur (BCS). Forjado en la adversidad, el maestro Jesús Chávez Jiménez, sin perder jamás la humildad y el respeto hacia los demás, incluso ante sus propios adversarios, logró convertirse en una lectura obligada durante casi cinco décadas de ejercer el periodismo, fundar varios medios de comunicación en Baja California Sur y convertirse en escritor.
Una voz entrecortada, la tarde del sábado me dio la triste noticia: jefe, mi papá ya se nos fue. Era Antonio Chávez Rentería, hijo mayor de mi hermano Jesús, imposible contener las gotas de agua que salían por mis ojos, empujadas desde el corazón.
A principios de la década de los noventa, Mario Santiago González -QEPD- me llevó a una cena a la casa Victoria de Jesús Chávez Jiménez, donde además de su esposa Elizabeth Rentería, también estaban Raúl Zavala Magallanes, Paco Gastélum -QEPD- y su esposa Alicia Juárez. Amena reunión, y Chávez fue abierto: esta es tu casa, eres amigo de mis amigos y siempre serás bienvenido, ya eres parte de mi familia.
Desde entonces, al paso del tiempo nos hicimos hermanos. Me adoptó en su familia. Infinitamente agradecido por ello.
Reconocido por sus obras literarias, reportajes, entrevistas y viajes. Apóstol de la amistad, ese fue Jesús Chávez Jiménez. Y sumamente habilidoso en el manejo de los temas políticos, lo que le permitió hacer muchos amigos, cuya mayoría presentes ayer en el homenaje que se le hizo en su casa de El Centenario.
Legado de enseñanzas, aprendizajes. Y, sobre todo, un hombre a carta cabal, con alto valor de la lealtad y a la amistad, a la hermandad.
A su familia: Elizabeth Rentería, Antonio, Francis, Daniela y Zamara, nuestro profundo agradecimiento e infinita lealtad a la amistad que me regaló Jesús Chávez Jiménez.
Para sus hermanos, igual nuestra amistad incondicional.
Jesús Chávez Jiménez: ¡Algún día nos volveremos a encontrar en el infinito! ¡vuela alto hermano!