
Mientras en el SNTE se libra una batalla interna nunca antes vista, la resistencia sindical se mantiene.
- Síntomas de descomposición al interior del SNTE
- Víctor Manuel Castro Cosío, por la regularización de plazas
- Elmuth Castillo Sandoval, regreso a clases a partir del lunes
Diario Humano | La Paz, Baja California Sur (BCS). Era de esperarse: el movimiento de resistencia hacia el interior de la Sección III del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación se ha vuelto cada vez más tensa e intensa, a grado tal, que, al amparo de la exigencia de bases, quinquenios y prestaciones social, además de la negativa de regresar a clases, grupo de docentes irrumpen en la sede sindical, patean y causan destrozos en la puerta de acceso.
Evidentes síntomas de la descomposición de la lucha sindical que originó el paro laboral. O quizás parte de alguna estrategia para desestabilizar el movimiento con el objetivo de que el pleito sea entre iguales y se desvanezca el plantón en el Palacio de Gobierno. Lo cual ocurrió la tarde del pasado miércoles en la sede sindical.
Y en los acuerdos tomados con los secretarios generales de distintas delegaciones sindicales, el secretario general del SNTE, Elmuth Castillo Sandoval anunció el esperado regreso a clases a partir del próximo lunes. Y dejó en claro que la lucha sindical habrá de continuar, con paros escalonados o cuando sean necesarios, pero con respeto a las instituciones.
Todavía falta que en los municipios del norte y en Los Cabos, la resistencia sindical pudiera aceptar el regreso a clases. Expresión Magisterial, Movimiento Sindical Cabeño y Corriente Democrática, han sido los grupos con una mayor marcada oposición a ceder ante los acuerdos del Sindicato Nacional de Trabajadores en Baja California Sur.
Lo cierto es que el ofrecimiento del Gobierno Federal es insuficiente, pero demuestra voluntad al homologar salarios mientras se empiezan a regularizar las bases para compensados y eventuales. Incluso Víctor Manuel Castro Cosío reconoció la lucha sindical del SNTE y anunció en su momento la erogación de 235 millones de pesos para tal fin.
Era innecesaria la radical y violenta postura de los maestros que patearon la puerta de acceso a la sede sindical. No es el ejemplo que debe de dársele a los alumnos que en lo futuro serán ciudadanos y que precisamente ellos habrán de formar para ser útiles a la sociedad.
Todo iba bien, tolerable y con el respaldo social, pero la rudeza era innecesaria en el guion de las protestas.





