
Los apagones de electricidad provocan exigencias y reclamos sociales, pero también demuestra el desinterés de la CFE por atender el problema que tiene varios años
Diario Humano | La Paz, Baja California Sur. –Nuevamente Baja California Sur, padece las consecuencias de la falta de interés del Gobierno Federal y de la propia Comisión Federal de Electricidad, por resolver las necesidades que se tienen en materia de energía eléctrica; la alta demanda de este servicio durante los meses de canícula (julio, agosto y septiembre) genera insuficiencia en la red de distribución, lo que provoca apagones que terminan por afectar las actividades cotidianas y productivas de los sudcalifornianos; los paros técnicos programados, que no son otra cosa que la interrupción del servicio –carísimo por cierto- están provocando el hartazgo de la sociedad.
Los apagones de la empresa de clase mundial provocan exigencias y reclamos sociales, pero también demuestra el desinterés de la paraestatal (CFE) por atender el problema que tiene varios años, pero que en lo últimos se han acentuado y malamente, ya hay expresiones que pretenden normalizar la situación.
Las políticas públicas en materia de generación de energía en Baja California Sur, están en deuda con los sudcalifornianos; las inversiones en este rubro son prácticamente nulas e insuficientes, los anuncios hechos por el Gobierno Federal, el no estar interconectados a la red eléctrica nacional, la cancelación del cable submarino que nos conectaría con el macizo continental y dotaría a la Entidad de energía suficiente y limpia, producida con base en gas natural, ya quedó en la basura de la historia y los proyectos viables para resolver la carencia que se denuncia, seguramente están archivados, porque no hay ni dinero y tampoco voluntad.
Las afectaciones económicas y comerciales, pero también en el terreno doméstico los daños son considerables y no menos importantes; el coraje y frustración del ciudadano que sufre los “tandeos” del servicio eléctrico es obvio, ya que esa medida de CFE, no es otra cosa que una estrategia técnica para que los insuficientes generadores no colapsen y el problema sea mayúsculo.
El sostenido crecimiento económico de Baja California Sur, principalmente provocado por el turismo y las economías que confluyen en esta actividad, además del poder adquisitivo del ciudadano común a quien ya le alcanza para comprar ventiladores e incluso equipos de aire acondicionado –y también para pagar los elevados cobros que impone CFE- provocan que año con año el consumo de electricidad se incremente, dejando en evidencia la incapacidad de una empresa del Gobierno de México, que al menos aquí, no cumple.





