
La mesa política en Baja California Sur: Un desafío para la unidad de MORENA y aliados
Diario Humano | La Paz, Baja California Sur. –La mesa política que fue instalada e integrada el pasado domingo, tiene la enorme responsabilidad de lograr una verdadera unidad para evitar rupturas, desbandadas desencuentros y con ello una derrota electoral en el proceso del 2 de junio del año que entra; en el Movimiento de Regeneración Nacional, Partido del Trabajo y Partido Verde Ecologista de México, no saben bajo qué criterio competirán en las elecciones locales, donde estarían sumados el Partido Nueva Alianza y Fuerza por México, pero de lo que sí están seguros, es de que según ellos construirán un pacto, alianza, coalición o candidaturas comunes sin caprichos, presiones o chantajes y eso, nadie lo cree.
Los mayores enemigos de la cuarta transformación en Baja California Sur, son ellos mismos en mayor o menor proporción; aunque políticamente son capaces de ponerse de acuerdo –y en esas tareas andan- pero hay temas y diferencias irreconciliables; tan sólo suponer que no habrá nepotismo en la selección, designación o imposición de candidatos, es un asunto hasta innatural pero lo que sí buscan es llegar lo menos “raspados” a la etapa de definiciones, que en lo federal podría ser a partir de la segunda quincena de noviembre y los temas locales en enero o febrero del 2024, incluso en marzo si van por candidaturas comunes.
En la mesa política estarán representados todos los grupos y partidos políticos que cuando menos hasta el día de hoy comulgan con la cuarta transformación, es decir ahí están incluidos todos los que quieren ser candidatos –algunos con todo y sus padres incluidos-; el primer gran acuerdo es una imposición derivada del contexto nacional, es decir que los candidatos –que por cierto en Baja california Sur, son más de 200 los que aspiran a ser cuando menos eso- serán evaluados mediante una encuesta y por criterios que los partidos determinarán; el ser popular no será garantía de nada con todos los riesgos que ello signifique y que no son pocos.
Trabajar en un modelo de negociación y acuerdos que les permita salir fortalecidos cuanto tengan que tomar decisiones, es a lo que aspiran los dirigentes de MORENA, PT y PVEM porque tienen que cumplir con la instrucción política centralista marcada desde las cúpulas del poder, sin que ello sea algo extraño o desconocido para todos los involucrados, sobreentendiéndose que estará en juego la continuidad del proyecto alternativo de nación que ganó las elecciones en 2018 y que esperan refrendar en 2024.
La mayor discusión y disputa que se dará dentro, pero sobre todo fuera de la “mesa política” que recién instalaron, será cuando se perfilen a los candidatos y se tengan que explicar los argumentos que definieron las candidaturas; si ahora mismo el saber quiénes, por qué, cómo, cuándo y dónde, son interrogantes sin respuesta, cuando dejen de serlo se pondrá a prueba el valor que le darán a la unidad pactada; justo ahí se sabrá si las candidaturas fueron otorgadas sin caprichos, ni chantajes… Ya veremos.





