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Elisa Morales gana Festival Tradicional de Día de Muertos con “Calaveritas para bebitas”

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Elisa Morales Viscaya, madre de familia y editora de Diario Humano, comparte su experiencia como ganadora de un premio literario en la categoría de “Calaveritas Literarias” en el XXIII Festival Tradicional de Día de Muertos de Baja California Sur

Diario Humano | La Paz, Baja California Sur. –

Esta es una entrevista exclusiva con nuestra querida amiga, madre de familia y editora de Diario Humano, Elisa Morales Viscaya, quien nos comparte su experiencia como ganadora de un premio literario en la categoría de “Calaveritas Literarias” durante el XXIII Festival Tradicional de Día de Muertos de Baja California Sur (BCS).

Descubre cómo su obra, “Calaveritas para Bebitas”, celebra la tradición y la creatividad mexicana mientras rinde un hermoso homenaje a sus hijas. Utilizaré todas las licencias que me brinda el género de entrevista de semblanza, para dar un reflejo de la emotividad del hecho y lo que representa para esta empresa periodística ¡Muchas felicidades!.

Entrevistador: Hoy estamos emocionados de presentar a Elisa Morales Viscaya, madre de familia y editora de Diario Humano, quien ha sido galardonada con un premio literario en la categoría de “Calaveritas Literarias” en el XXIII Festival Tradicional de Día de Muertos de Baja California Sur. Esta entrevista nos brinda la oportunidad de conocer más sobre su experiencia y perspectiva en torno a este logro.

Elisa Morales Viscaya: Gracias, Alan. Estoy encantada de estar aquí y compartir mi experiencia.

Entrevistador: Para comenzar, ¿puedes contarnos cómo surgió la idea de escribir “Calaveritas para Bebitas”, la obra que te hizo merecedora de este premio? ¿Cuál fue la inspiración detrás de tu trabajo?

Elisa Morales Viscaya: Claro, con gusto. “Calaveritas para Bebitas” es un compendio de cinco calaveritas literarias que he creado a lo largo de varios años. Estas calaveritas, tituladas “Calaveritas para Bebitas”, comenzaron cuando mis hijas eran bebés, en su primer año de vida. Cada año, he continuado esta tradición como una celebración de su vida y su relación con la muerte, siguiendo las tradiciones mexicanas de nuestra familia. La inspiración detrás de este trabajo es puramente emotiva y personal, ya que está dedicado a mis hijas.

Entrevistador: ¿Cómo te sentiste cuando te enteraste de que habías ganado el premio?

Elisa Morales Viscaya: Me sentí sorprendida y muy contenta. Fue una alegría inmensa que un trabajo dedicado a mis hijas haya sido reconocido de esta manera. La sorpresa, la felicidad y la emoción se mezclaron, y todavía me siento encantada por este logro.

Entrevistador: ¿Podrías compartir algunas de las calaveritas que escribiste para este trabajo o hablarnos sobre alguna en particular que te haya emocionado escribir?

Elisa Morales Viscaya: Por supuesto, con mucho gusto. Cada una de estas calaveritas representa una etapa en la vida de mis hijas, desde su nacimiento hasta su etapa preescolar. La primera calaverita se las encuentra en una carreola cuando eran bebés, y las siguientes narran cómo enfrentan de manera lúdica y artística a la muerte en diferentes momentos de su crecimiento. Es emocionante plasmar estas experiencias en versos rimados y recordar las distintas etapas de sus vidas.

Entrevistador: El Día de Muertos es una festividad culturalmente significativa para México. ¿Cómo crees que escribir calaveritas contribuye a preservar y celebrar esta tradición?

Elisa Morales Viscaya: Las calaveritas literarias son un hermoso recordatorio de nuestra tradición cultural y nos permiten expresar de manera lúdica lo que a todos nos asusta: la muerte. A través de estas rimas, los mexicanos encontramos una transición entre la celebración y la vida, incluso en medio de la muerte. Es una forma de celebrar la creatividad y honrar a nuestros ancestros. Las calaveritas son parte de un espíritu social mexicano que combina el respeto por los antepasados con la alegría y el jolgorio. Es una manera lúdica de transmitir estos elementos de la tradición a las generaciones futuras.

Entrevistador: ¿Cómo encuentras el equilibrio entre los elementos de humor y sátira con los temas de la muerte para escribir calaveritas?

Elisa Morales Viscaya: El equilibrio entre el humor y la sátira con los temas de la muerte es un elemento clave en la tradición de Día de Muertos en México. La simbología del pan de muertos, la vida y la muerte, los huesos y los altares coloridos y alegres en medio de la nostalgia por quienes hemos perdido son ejemplos de esta dualidad. Los mexicanos veneramos la muerte con respeto, pero también la abordamos con humor y alegría. En el ciclo de la vida, encontramos motivos para celebrar. La sátira y el humor son una forma de honrar a la muerte de una manera única.

Entrevistador: Sabemos que la literatura es una parte importante de tu vida. ¿Tienes algún proyecto literario futuro relacionado con el Día de Muertos o cualquier otro tema que te gustaría compartir?

Elisa Morales Viscaya: ¡Sí, por supuesto! En el futuro, tengo varios proyectos literarios en mente. Estoy trabajando en cuentos y ejercicios poéticos relacionados con nuestras tradiciones mexicanas. Mi objetivo es seguir celebrando la creatividad y compartir el amor que siento por la literatura y nuestras tradiciones. Estoy emocionada por lo que está por venir y espero compartir estos trabajos pronto.

Entrevistador: Por último, ¿tienes algún consejo para quienes estén pensando en explorar la escritura de calaveritas o participar en festivales?

Elisa Morales Viscaya: Mi consejo sería prepararse y, sobre todo, disfrutar del proceso. Es esencial que lo que escribimos refleje cómo nos sentimos al hacerlo. El arte tiene el poder de crear puentes entre el autor y el lector, y cuando escribimos calaveritas, es importante transmitir el afecto y el carácter lúdico. La diversión y la curiosidad son elementos clave en estas anécdotas que plasmamos. Crear desde nuestros sentimientos honestos asegura que lo que queremos comunicar llegue de manera auténtica. Así que, diviértete y comparte esa alegría en tus calaveritas.

Entrevistador: Gracias, Elisa, por compartir tu inspiradora historia y perspectiva sobre las calaveritas literarias y el Día de Muertos. Te deseamos mucho éxito en tus futuros proyectos literarios y celebramos tu contribución a nuestra rica tradición mexicana.

En el XXIII Festival Tradicional de Día de Muertos de Baja California Sur, Elisa Morales Viscaya se destacó como ganadora en la categoría de “Calaveritas Literarias”. Un reconocimiento merecido que nos recuerda la importancia de preservar y celebrar nuestras tradiciones culturales. Felicitamos a Elisa Morales Viscaya por su talento y creatividad en el arte de las calaveritas literarias.

Además, en el festival se anunciaron a los ganadores en otras categorías, demostrando la diversidad y el talento que florecen en esta festividad cultural tan significativa. ¡Vivan las Catrinas y el Día de Muertos!

Sara y Reni contra la Catrina Cetrina
(Calaveritas para bebitas)

Autora: Elisa Morales Viscaya

Año I
Iba la flaca paseando,
a quien llevarse buscando.
Divisó una carriolita
¡Se le antojó una bebita!
La huesuda se ahogó de tos
¡En el carrito había dos!
Sara y Reni se llamaban;
Y ya se las saboreaba.
La malvada no sabía
las gemelas se defendían:
Vieron a la ruin calaca
¡Lanzaron pañales con caca!
Corrió la muerte asustada;
nunca antes tan embarrada,
por más que su ser lavaba,
a fin de año aún apestaba.

Año II
Las inocentes bebitas
desconocían su cruel suerte:
Tras ellas, tan pequeñitas
¡Andaba en pos la vil muerte!
La calaca no olvidaba
aquella afrenta pasada.
Tramposa, sutil, discreta
acechaba en la banqueta.
Sarita la recibió
con su sonrisa coqueta,
Renata aprovechó:
la tiró a una canaleta.
La huesuda, despatarrada
no pudo seguir armada.
Con los trozos de osamenta
las niñas armaron fiesta.
(Se supo que la canilla
se la dieron a un perrito
Y, además, de las rodillas,
mamá recibió un huesito).

Año III
La calva con su rencor,
llegó a sembrar el terror.
Chiquillos vino a aterrar:
acechaba el preescolar.
Quería llevarse a un travieso,
¡Que malvada fechoría!
Menudo plan tan perverso;
las gemelas, se opondrían.
Sara, Reni, con su lonchera
de frente a la bandolera:
manzanas de proyectil
¡Qué gran defensa infantil!
Un sándwich en la nariz.
¡Se retorcía la infeliz!
Los niños alborotados
se unieron al atentado.
Armados con plastilina
a la muerte vil rodearon,
la catrina vio su ruina:
de la escuela la sacaron.

Año IV- 1
La Catrina al festival…
Era un día muy especial.
¡Que elegancia! La de Francia;
de bordado y encaje su chal.
Dio la cara a las gemelas
agitando lentejuelas.
Tras su abanico fragante
la mirada amenazante.
Sobre las niñas la Muerte
¡No dejó nada a la suerte!
Tendió sobre ellas su manto,
las quería en el camposanto.
Ellas le cerraron flancos
rozando sus huesos blancos,
“¡He tenido suficiente!”
Gritó cruel, maledicente.

Año IV – 2
Las gemelas, mientras tanto
blanden pinceles en alto.
Nívea calaca, glaciar:
La querían colorear.
Aterrada la jijurria
de ver su ajuar en penuria,
sacudió pues la osamenta
¡qué terror experimenta!
“Clic clac” comenzó a sonar
Y, las chiquillas, ¡a bailar!
Entre tanto traqueteo
la vil perdió el postureo.
Bajo los pies de las niñas
cayó Catrina Cetrina.
Pinceles, pies, lavandina;
polvo de huesos, la ladina.

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