
Un hombre de 37 años murió electrocutado durante las lluvias, la comunidad enfrenta la tragedia unida
Diario Humano | Mulegé, Baja California Sur.– La noche del 16 de septiembre, en medio de la emergencia que vive San Ignacio por las fuertes lluvias e inundaciones, la comunidad perdió a uno de sus vecinos más queridos: Gilberto Osuna Rojas, de 37 años.
El reporte ocurrió alrededor de las 22:30 horas, presuntamente por una descarga eléctrica le arrebató la vida. La noticia fue confirmada por el delegado municipal, Efraín Lastra, quien compartió un mensaje de solidaridad con la familia:
“Nos unimos a la pena que embarga a familiares y amigos de nuestro gran amigo Gilberto. Abrazamos a su familia y oramos porque Dios les dé consuelo”.
Una comunidad golpeada
Las intensas precipitaciones, provocadas por los remanentes de la tormenta post-tropical Mario, han mantenido a San Ignacio bajo riesgo desde hace dos días. Arroyos desbordados, caminos intransitables y viviendas afectadas han puesto a prueba la resistencia de la población.
Al menos 62 hogares han registrado daños, aunque el número podría aumentar, ya que algunas zonas permanecen incomunicadas. La carretera Transpeninsular sigue cerrada en los kilómetros 75 y 84, donde los arroyos arrastraron todo a su paso. “No hay paso por carretera hasta nuevo aviso”, advirtió el delegado este 17 de septiembre.
Solidaridad y refugio
Ante la magnitud de la emergencia, se habilitaron albergues en la colonia Paredones y en las primarias Santos Degollado y Atanasio Carrillo, para resguardar a las familias que lo necesiten.
“No hay maquinaria suficiente, no hay manos suficientes ante esta situación que estamos viviendo”, reconoció Lastra. “En este momento todos somos damnificados, todos ocupamos apoyo. Nunca antes habíamos vivido algo así”.
El adiós a Gilberto
En medio de esta crisis, la muerte de Gilberto Osuna cala hondo. Era conocido como un buen amigo, cercano y solidario, parte del entramado humano que sostiene a los pueblos pequeños. Su partida deja una herida en San Ignacio justo cuando la comunidad enfrenta uno de los momentos más difíciles de su historia reciente.
Las autoridades mantienen el llamado urgente a no cruzar corrientes y a mantenerse bajo resguardo. La tragedia de Gilberto recuerda que, en cada tormenta, la vida puede cambiar en un instante.