
La Sección 61 del SNTE señala acoso, bloqueo institucional y ruptura del diálogo con la dirección del ITLP
Diario Humano | La Paz, Baja California Sur.— Una de las instituciones de educación superior más emblemáticas del estado, enfrenta una escalada de tensión interna tras la exigencia de destitución de directivos del Instituto Tecnológico de La Paz, lo que refleja una ruptura profunda entre la base trabajadora sindicalizada y la actual administración del plantel.
La Delegación Sindical D-V-7 de la Sección 61 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) pidió remover al director Mario Cortés Larrinaga y los integrantes de su equipo directivo, a quienes acusa de prácticas que, aseguran, han debilitado la confianza institucional, afectado la estabilidad laboral y deteriorado el funcionamiento interno del tecnológico.
La inconformidad interna se convirtió en visible. Una lona colocada dentro del campus sintetiza el sentimiento de ruptura, “¡Ya basta!”, acompañado de señalamientos como acoso laboral, abuso de autoridad, nepotismo, opacidad en la asignación de plazas y desconocimiento de la representación sindical.
Más allá de una exigencia: una fractura en la gobernanza institucional

El conflicto no surge de un hecho aislado, sino de una acumulación de tensiones que, según el sindicato, se han prolongado durante meses en un contexto marcado por la falta de acuerdos sostenidos y la ausencia de mecanismos efectivos de diálogo.
En un comunicado entregado a esta redacción, la representación sindical afirma que la dirección ha incumplido compromisos previamente establecidos en mesas de trabajo, particularmente en temas relacionados con incidencias laborales y procesos administrativos del personal.
De acuerdo con el documento, uno de los puntos centrales del conflicto es el acceso a información considerada esencial para la vida institucional, como el estado del escalafón del personal y la asignación de plazas docentes y administrativas. El sindicato sostiene que la falta de transparencia en estos procesos ha generado incertidumbre entre los trabajadores y ha debilitado la relación laboral.
Nepotismo, desconfianza y pérdida de legitimidad interna

Entre los señalamientos más delicados se encuentran acusaciones de presunto nepotismo y conflictos de interés en la estructura administrativa. El sindicato sostiene que familiares de funcionarios habrían sido incorporados al instituto, lo que consideran una práctica que erosiona la equidad laboral y la credibilidad institucional.
Además, denuncian que la relación entre la administración y la representación sindical ha entrado en una fase de confrontación abierta, con actos que califican como hostigamiento y desconocimiento de la legitimidad del comité delegacional electo por los trabajadores.
Este tipo de conflictos, más allá de lo laboral, impactan directamente en el clima organizacional de las instituciones educativas, cuya estabilidad depende en gran medida de la coordinación entre autoridades y comunidad académica.
La seguridad laboral y física también entra en el conflicto
El conflicto institucional también causa estragos en una docente del plantel, Virginia Ilescas Vela, quien denunció formalmente un incidente ocurrido en noviembre de 2025, en el que una viga impactó el cubículo donde labora, rompiendo una ventana y evidenciando, según su testimonio, la ausencia de medidas preventivas adecuadas durante obras en el campus.
La profesora solicitó la intervención de autoridades para garantizar condiciones de seguridad, señalando que ni el área fue resguardada ni se adoptaron medidas inmediatas tras el incidente, lo que generó preocupación entre el personal académico.
Este hecho, aunque independiente de las demandas sindicales, se suma al contexto de cuestionamientos sobre las condiciones de gestión institucional.
El conflicto escala a nivel nacional
Ante la falta de resolución interna, la Delegación Sindical D-V-7 solicitó formalmente la intervención del secretario general de la Sección 61 del SNTE, Armando Ávalos Arceo, en busca de una mediación que permita restablecer condiciones de respeto laboral y diálogo institucional.
“No permitiremos que se atropellen los derechos de los trabajadores ni que se ignore la legitimidad de nuestra representación”, expresó el comité sindical en su posicionamiento.
La exigencia central del sindicato incluye el respeto a la representación sindical, la entrega de información laboral, el cumplimiento de acuerdos previos y el cese de prácticas que consideran contrarias a los principios laborales.
Una institución en momentos de definición
Fundado en 1973, el Instituto Tecnológico de La Paz ha sido una pieza fundamental en la formación de profesionistas en Baja California Sur. Su estabilidad institucional no solo afecta a su planta laboral, sino también a generaciones de estudiantes que dependen de su funcionamiento académico.
El conflicto actual abre un momento de definición para la institución, en el que la resolución dependerá, en gran medida, de la capacidad de sus actores para reconstruir canales de diálogo y restablecer condiciones de gobernanza interna.
Hasta el momento, la dirección del Instituto Tecnológico de La Paz no ha emitido una postura pública sobre los señalamientos realizados por la representación sindical.
Ramón Jiménez López, director general del Tecnológico Nacional de México, recibió una solicitud de entrevista de este medio el 13 de febrero, sin dar una respuesta a la fecha.





