
El ensamble vocal Yubarta, originario de La Paz, Baja California Sur, consolida una propuesta a capela con identidad propia y proyección internacional tras su participación en un festival coral en Colombia
Diario Humano | La Paz, Baja California Sur.— En un estado donde la música coral ha existido históricamente bajo formatos tradicionales, el ensamble vocal Yubarta ha construido desde 2016 una propuesta distinta: siete voces, a capela, que buscan no solo interpretar, sino narrar historias y provocar sensaciones desde el escenario.
El proyecto, dirigido por Lidia Calderón de la Barca y codirigido por Alejandro Esparza, surgió a partir de una inquietud personal por crear un espacio de desarrollo artístico en la entidad.
“Buscábamos un espacio como cantantes para poder desarrollar lo que nos gusta, en un ensamble más pequeño que nos permitiera hacer música a voces de muchos estilos”, explicó Calderón de la Barca.

A diferencia de los coros tradicionales, Yubarta apuesta por un formato reducido que permite explorar matices, texturas y una interpretación más cercana a lo solista. Esta característica, de acuerdo con sus integrantes, ha sido uno de los principales diferenciadores dentro de la escena local.
“El ensamble nos permite generar colores y no cantar todo de la misma forma; no es lo mismo interpretar música sacra que Cri-Cri”, señaló Esparza, quien destacó también la incorporación de elementos escénicos como narrativa, poesía y movimiento corporal en sus presentaciones.

Más allá de lo técnico, el grupo subraya que su sonido también se construye desde lo humano. La selección de sus integrantes responde no solo a la afinidad vocal, sino a la conexión personal entre ellos, un factor que consideran clave en su desempeño escénico.
El camino no ha estado exento de retos. Consolidarse como ensamble a capela en una región donde este formato es poco común ha implicado un proceso constante de formación.
“No solo es cantar afinado; hay que entender el mensaje, lo que queremos transmitir. Primero lo sentimos entre nosotros y luego lo proyectamos”, explicó el tenor Óscar Alarcón.
Este proceso incluye estudio técnico, análisis musical y preparación continua de sus directores, quienes cada año participan en encuentros y capacitaciones especializadas. La constancia también ha sido determinante: los ensayos se realizan varias veces por semana, incluso después de jornadas laborales, ya que todos los integrantes se desarrollan profesionalmente en otros ámbitos.
En marzo de 2026, Yubarta alcanzó uno de los objetivos que habían planteado desde su creación: participar en un encuentro internacional. El ensamble viajó a Colombia para integrarse a un festival coral sin carácter competitivo, donde compartieron escenario con agrupaciones de distintos países.
Para sus integrantes, la experiencia representó un punto de inflexión.
“Era algo que veíamos lejano y que ahora ya ocurrió; se siente como marcarlo en la lista de objetivos cumplidos”, expresó el tenor Daniel Alarcón.
Durante su participación, el grupo presentó un repertorio centrado en música mexicana y latinoamericana, incluyendo obras de compositores como Francisco Gabilondo Soler y José Alfredo Jiménez, así como piezas originales vinculadas al propio ensamble.
Entre ellas destaca “Palo Blanco”, composición de la mezzosoprano Ana González, inspirada en la tradición cardenche, un género musical mexicano en riesgo de desaparecer.
“Más que buscar aplausos, me interesa generar conversación sobre estas historias y preservar esta tradición”, señaló.
El paso por Colombia no solo implicó una presentación artística, sino un intercambio cultural que reforzó la identidad del ensamble. Para sus integrantes, representar a Baja California Sur y a México significó asumir una responsabilidad que, aseguran, cumplieron desde la música y la energía sobre el escenario.
De cara a su décimo aniversario, Yubarta prepara una serie de conciertos en La Paz, así como un recital conmemorativo programado para junio. Además, mantienen invitaciones para participar en festivales nacionales e internacionales, incluyendo presentaciones previstas en Tijuana y propuestas en Europa.
El proyecto también se expande hacia la formación de nuevas generaciones con el coro infantil “Piccolo Yubarta”, como parte de una visión que busca fortalecer la cultura coral desde la infancia.
A una década de su surgimiento, el ensamble se consolida como una de las propuestas más singulares dentro del panorama musical sudcaliforniano, con una apuesta que combina técnica, identidad y una exploración constante de lo que puede ser la música coral en formatos no convencionales.





