
Por: Gilberto Piñeda Bañuelos.
Diario Humano | La Paz, Baja California Sur. – La ensenada de La Paz es un auténtico espejo de agua, gracias a una barra arenosa que los paceños y paceñas conocemos como El Mogote, que se formó hace 7 mil años, habitada por nuestros grupos originarios cazadores-recolectores-pescadores desde entonces y que gracias a eso, se convirtió en una barra protectora de la ciudad-puerto de La Paz, sin olas. Aquí nació la ciudad-puerto de la Paz a principios del siglo XIX, pero antes estuvo la misión jesuita de Nuestra Señora del Pilar de La Paz de 1720 a 1748, que por cierto dejaron un embarcadero de madera, que probablemente estuvo ubicado en el mismo lugar o muy cerca de lo que fue antiguo muelle fiscal, que ahora es un muelle para el turismo náutico.

Ahora, la hidra capitalista del turismo náutico es una cabecita más de ese monstruo mitológico de mil cabezas, que tiene bajo asedio no solo a la ensenada sino a toda la Bahía de la Paz, ha venido despojando poco a poco del paisaje y la superficie marina a la población paceña, actualmente existen seis marinas en La Paz (Marina del Singlar en Fidepaz, Marina del Palmar, Marina de la Paz, Marina del Cortés en El Manglito) una más que es la playa sur de la propia ensenada entre el Malecón y El Mogote donde se fondean entre 40 y 80 embarcaciones permanentemente, y dos más que no se han construido pero siguen en proyecto en la costa de El Mogote (Entremares y Paraíso del Mar), son muestra fehaciente que están proliferando en la ensenada y a la salida a la Bahía de La Paz.

A esto hay que agregar el atraque de yates de lujo en lo que era antiguamente el muelle fiscal, y el muelle de cruceros del puerto de Pichilingue, con cuatro agravante ambientales más que no está asociado directamente al turismo, que es la presencia dos o tres buques petroleros fondeados permanentemente frente al muelle de Punta Prieta en la Bahía de La Paz, el atraque de barcos de gran calado en el muelle de Rofomex donde la Administración Portuaria Integral (API) tiene proyectado un muelle comercial sustituto para dejar a Pichilingue exclusivamente para los cruceros; las embarcaciones del cuartel militar del antiguo muelle San Antonio de la Secretaria de Marina en El Manglito y 73 permisionarios de servicios turísticos, probablemente con dos o tres lanchas en promedio cada uno.
Actualmente, la ensenada de La Paz y la salida a la Bahía, está llena de veleros y yates de lujo, pero en el pasado, los veleros eran de madera que utilizaban las familias de pescadores ribereños y las armadas perleras propiedad de comerciantes locales o que venían de la costa de Sonora y Sinaloa; había en prácticamente toda la línea de costa del puerto dela Paz, embarcaciones para vela, remo y canalete que usaban las familias pescadoras de El Manglito y el Esterito, y algunas del Centro; todo empezó a cambiar en la segunda mitad del siglo XX cuando aparecieron las primeras embarcaciones de madera para la pesca deportiva que atendía a turistas de los Hoteles Perla, Los Arcos, Guaycura y Los Cocos.
La información estadística oficial confirma lo que será la tormenta capitalista que se viene por el turismo náutico: en 2025 llegaron a Los Cabos 322 cruceros que se fondearon frete a Cabo San Lucas, las marinas tienen 751 espacios de atraque y llegaron 1 millón 100 mil turistas por esa vía; mientras que en La Paz arribaron al muelle de Pichilingue 40 cruceros y las marinas tienen 759 espacios, y llegaron 130 mil 164 turistas por esa vía, imagine usted lo que se viene para La Paz y la presión que la hidra capitalista sigue ejerciendo sobre la superficie marina de la ensenada y la bahía de La Paz.
A largo de la línea de costa de la ensenada y de la bahía de La Paz tenemos de sur a norte los veleros y yates de lujo atracados en Marina del Singlar con 50 posiciones, Marina del Palmar y el Varadero Abaroa probablemente 50 posiciones, Marina de La Paz 120 posiciones, Marina del Cortéz 50 posiciones Marina Palmira 180 posiciones, Marina Costa Baja 250 posiciones y la propia ensenada que sirve de marina con 60 embarcaciones fondeadas en promedio; y no hay que perder de vista las intenciones de EntreMares que desea construir una marina con 440 posiciones hacia la ensenada y Paraíso del Mar que intenta construir una marina con 535 posiciones hacia la bahía, en El Mogote; si la hidra capitalista del turismo náutico logra sus propósitos en los próximos año habrá 1 mil 735 posiciones en la ensenada y bahía de La Paz, una auténtica catástrofe ambiental, imagínese usted lo que verán los niños y niñas de ahora cuando cumplan 20 o 50 años.

Finalmente no olvidar que es prácticamente una regla capitalista que las Marinas por lo general están vinculadas a hoteles, departamentos de lujo, zonas residenciales y en algunos casos a campos de golf, que en conjunto son los grandes consumidores y acaparadores de la poca agua potable que existe en los acuíferos del municipio de La Paz, y todo parece indicar que la ensenada y la bahía de La Paz seguirá en asedio por la cabecita de la hidra capitalista del turismo náutico.
Por lo pronto ahí están las torres de departamentos de lujo de Oceanfront Residences en la Marina del Cortez; el complejo hotelero de Araiza Palmira, City Express by Marriot), The Westmarine Waterfront Hotel en la Marina Palmira y frente ellos hay que sumarle la zona zona Residencial Palmira; y en la Marina Costa Baja esta el campo de Golf, Hotel Índigo y Puerta Cortés Residences y cerca de ahí la zona residencial Pedregal de La Paz; así que no solo la superficie marina de la ensenada y la salida a la Bahía estan en asedio, también nuestros acuíferos.
La Paz, Baja California Sur, a 27 de agosto de 2026.





