
Autoridades no reportaron pérdidas humanas por el paso de Polo y aprobaron reanudar clases y labores gubernamentales este miércoles 30 de septiembre. Continúan las reparaciones eléctricas, la limpieza de caminos y la entrega de ayuda, mientras persiste el riesgo de derrumbes
Diario Humano | Comondú, Baja California Sur.— Baja California Sur reanudará las clases y las labores de gobierno este miércoles 30 de septiembre, después de que el Consejo Estatal de Protección Civil reportó un saldo preliminar sin pérdidas de vidas humanas por el paso del huracán Polo. El regreso a las actividades ocurrirá mientras continúan la reparación de la red eléctrica, limpieza de carreteras y distribución de ayuda a las comunidades afectadas.
Durante la sesión de este martes, encabezada por el gobernador Víctor Manuel Castro Cosío y la coordinadora nacional de Protección Civil, Laura Velázquez Alzúa, las autoridades calificaron como menores los daños identificados hasta ese momento.
Sin embargo, señalaron que todavía existen zonas pendientes de inspección, usuarios sin electricidad y caminos que requieren atención, principalmente en Comondú, Loreto y Mulegé.
El gobernador solicitó al Consejo la reanudación de clases en todo el estado y de las labores gubernamentales a partir del miércoles. La medida fue sometida a votación y aprobada por los integrantes del organismo.
También se anunció el cierre del puesto de comando instalado en Comondú. Las instituciones federales, estatales y municipales continuarían sus operaciones en territorio, con el Ejército y la Marina todavía en la fase de auxilio y con trabajos encaminados hacia la recuperación.
Velázquez Alzúa atribuyó parte del resultado a la respuesta de la población, que atendió las recomendaciones de resguardarse en sus domicilios y en los refugios temporales. Destacó que la preparación comenzó varios días antes del impacto y que la coordinación entre los tres órdenes de gobierno permitió desplegar personal y recursos de forma anticipada.
Entre las afectaciones descritas durante la sesión se mencionaron inundaciones a nivel de banqueta, caída de ramas y daños en servicios e infraestructura vial. La coordinadora sostuvo que, conforme al balance disponible, estas condiciones no comprometían la continuidad de las operaciones de los municipios.
Sobre la intensidad del ciclón al ingresar a la península, el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos (NHC, por sus siglas en inglés) estimó que Polo probablemente tocó tierra como huracán de categoría 2 al sur de Las Barrancas, aunque reconoció incertidumbre sobre su intensidad exacta en ese momento.
Una de las principales tareas pendientes era la recuperación del suministro eléctrico. La Comisión Federal de Electricidad (CFE) informó que aproximadamente 20 mil usuarios registraron interrupciones, equivalentes al 4.9% de los 403 mil usuarios de la entidad.
Al corte presentado durante la reunión, la empresa había restablecido el servicio al 57% de los afectados y se comprometió a completar la recuperación durante el martes. Ese anuncio correspondía a una meta de trabajo; durante la sesión no se confirmó que el suministro hubiera quedado totalmente restablecido.
La CFE explicó que las afectaciones se concentraron en Mulegé, Loreto y Comondú. A las 6:00 horas había inspeccionado el 82% de las redes y contabilizado 20 postes de media tensión caídos. Permanecían pendientes revisiones en las sierras de San Javier y Comondú, mientras el personal atendía los puntos de daño identificados.
En materia carretera, la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) informó que sus equipos iniciaron recorridos desde las 4:30 de la mañana por distintos tramos de la transpeninsular, entre Loreto, Insurgentes, Santa Rosalía y Guerrero Negro.
En el tramo Insurgentes–Loreto se reportó un derrumbe en el kilómetro 100+500 y acumulación de material vegetal y rocas en el kilómetro 102. En el kilómetro 92+500 se interrumpió temporalmente la circulación para vehículos pequeños, aunque el paso ya se había recuperado al momento del reporte.
También se identificaron derrumbes en el kilómetro 88+500 del tramo Loreto–Santa Rosalía. Las cuadrillas se encontraban en los puntos de mayor afectación para retirar rocas, vegetación y otros materiales.
La dependencia advirtió que las laderas y el suelo permanecían saturados, por lo que podían producirse nuevos desprendimientos. A ese riesgo se sumaba la posibilidad de más lluvias asociadas a los remanentes del fenómeno.
Por ello, el llamado a la población fue a circular únicamente cuando fuera necesario, conducir con precaución y extremar cuidados en vehículos pequeños. La Guardia Nacional anunció apoyo para señalizar los puntos afectados, mejorar las condiciones de tránsito y prevenir accidentes durante las labores de limpieza.
La corporación pidió respetar las señales y las indicaciones del personal desplegado en carretera. También se sumaría a los recorridos de evaluación y al traslado de agua, despensas y otros apoyos para las localidades que los requirieran.
La Secretaría de la Defensa Nacional informó que mantenía la fase de auxilio del Plan DN-III-E y anunció el despliegue de cinco equipos de trabajo en López Mateos, San Carlos, Insurgentes, San Juanico y Las Barrancas.
Los grupos contarían con maquinaria pesada y camiones de volteo para apoyar en las vías de comunicación, así como con despensas y agua para distribuir entre las familias con mayores necesidades. La dependencia aclaró que la ubicación de los equipos podría ajustarse en coordinación con las demás autoridades.
El operativo militar disponía de mil 200 efectivos organizados en tres fuerzas de tarea en Comondú, La Paz y Los Cabos. En la zona norte también se asignaron vehículos de alta movilidad para acceder a lugares donde otras unidades pudieran enfrentar dificultades.
Por su parte, la Secretaría de Marina reportó una interrupción en el camino hacia Las Barrancas, a algunos kilómetros de la localidad. Aunque reconoció los problemas de comunicación terrestre, señaló que la comunidad se encontraba a salvo.
La institución naval indicó que continuaba en la fase de auxilio del Plan Marina y posteriormente pasaría a la recuperación. Informó además que dos buques procedentes de Manzanillo se encontraban en Mazatlán con equipo y despensas, en preparación para su envío a Baja California Sur.
A las 6:10 de la mañana despegó un helicóptero naval para reconocer la zona por donde pasó Polo, identificar posibles daños adicionales e informar sobre las condiciones observadas.
En cuanto al abastecimiento de agua y la atención a servicios esenciales, la Comisión Nacional del Agua reportó que contaba con una planta potabilizadora, cuatro pipas y equipo para control de inundaciones en Ciudad Constitución.
La dependencia informó que había trasladado preventivamente un generador a un hospital de Loreto. También recibió una solicitud para apoyar con agua a la cisterna de un hospital en Comondú. Durante la sesión reconoció la colaboración de la CFE para transportar la potabilizadora desde La Paz.
Los mayores acumulados de lluvia presentados en la reunión correspondieron a la estación Guadalupe, en la Sierra de Guadalupe, con 175 milímetros; San Miguel, con 83; San Lucas, con 80.5; Heroica Mulegé, con 70, y Las Cruces, en Comondú, con 65 milímetros.
El gobernador consideró que las precipitaciones habían dejado beneficios para la entidad y que los daños observados eran menores a los que se temían. Esa valoración se presentó mientras continuaban los recorridos y la revisión de infraestructura.
Durante el balance también se abordó el incendio registrado en el palmar de Heroica Mulegé. Castro Cosío reconoció la intervención de bomberos de esa localidad, San Ignacio, Santa Rosalía y Loreto, y señaló que las lluvias posteriores contribuyeron a evitar que el fuego siguiera propagándose.
Asimismo, destacó la participación de bomberos de Los Cabos que habían sido enviados a San Juanico y que posteriormente se movilizaron hacia López Mateos y Santo Domingo para apoyar en las zonas donde se resentían con mayor fuerza los efectos del ciclón.
Entre los asuntos pendientes de infraestructura, el mandatario planteó evaluar con especialistas y habitantes de San Carlos alternativas para mejorar el bordo de protección de la comunidad. Defendió los trabajos de reforzamiento realizados antes del fenómeno por la Administración Portuaria Integral, el ayuntamiento y otras instituciones.
Señaló que una estructura de concreto de aproximadamente 800 metros podría requerir más de 100 millones de pesos, aunque la cifra fue mencionada como una estimación general. Durante la sesión no se presentó un proyecto ejecutivo, presupuesto aprobado ni fecha de ejecución.
En otros anuncios, Castro Cosío informó que la actividad “El maíz nos une” se aplazaría para la semana siguiente ante el pronóstico de nuevas lluvias. También convocó al gabinete estatal y ampliado a una reunión el miércoles para revisar los asuntos derivados de la contingencia.
Respecto del sistema Rachel, Conagua indicó que los pronósticos disponibles durante la sesión no mostraban un impacto directo sobre Baja California Sur. No obstante, contemplaban posibles lluvias moderadas, principalmente en Los Cabos, por lo que continuaría el seguimiento de su trayectoria y la difusión de actualizaciones.
Al cierre de la reunión, el balance de afectaciones permanece sujeto a las inspecciones pendientes. Para las siguientes horas, las prioridades eran recuperar la electricidad, atender los caminos, mantener el abastecimiento de agua y acercar ayuda a las comunidades, mientras la población se preparaba para retomar clases y actividades gubernamentales.