
Sobre el abandono del antiguo Hotel Palacio y la pérdida del patrimonio arquitectónico e histórico de La Paz, BCS.
Diario Humano | La Paz, Baja California Sur. –La esquina norte de la manzana No.44 (antigua manzana No.4) del Paseo Álvaro Obregón y callejón Ignacio Bañuelos Cabezud (antiguamente calle Muelle y calle Playa) se encontraba el emblemático HOTEL PALACIO con su letrero sobre la calle Muelle y que funcionó, al parecer, en las últimas décadas del siglo XIX y las primeras décadas del siglo XX y como está documentado en fotografías antiguas, abarcaba hasta la mitad de la cuadra de la calle Playa donde estaba otro letrero y había una edificación de dos plantas con un balcón sostenida por vigas y polines de madera, que probablemente haya sido parte del hotel.

Ahora es una edificación antigua abandonada, es decir sin uso de suelo, catalogada por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), pintada de color marrón y los elementos arquitectónicos de color crema, y a un costado, como parte de la misma edificación antigua, existe actualmente la nevería “La Fuente” pintada color azul cielo con los elementos arquitectónicos de color blanco; enseguida se encuentran el restaurante “Buzos”, la Inmobiliaria “Mexlife Realtors”, la joyería “Jewerly” , la auto rentas “Mex Rent a Car”, la cafetería “Ammelier 21” en la planta baja y la planta alta se encuentra abandonada y en la otra esquina el restaurante Maganta, sin uso actualmente; toda la cuadra cuenta con vestigios arquitectónicos que dan cuenta de la imagen urbana histórica de la ciudad de La Paz que existió durante la segunda mitad del siglo XIX y primera mitad del siglo XX; por ejemplo, el edifico antiguo donde se encuentra “Rent a Car” y “Amelier 21”, está documentado que en el segundo cuarto del siglo XX fue la oficina y los almacenes de la fábrica de cueros “Rocholl, Ruffo y Compañía”, mejor conocida como la “Tenería Suela Viosca”; que aunque se conserva en lo general la arquitectura, un negocio tiene puertaventanas con un letrero que cubre uno de los arcos de medio punto, mientras que el otro negocio dejó las ventanas que tenía manteniendo a la vista los arcos de medio punto.
Podemos considerar que el edificio del antiguo HOTEL PALACIO es un inmueble patrimonial que no solo está en el catálogo de inmuebles históricos del INAH sino también en el Catálogo de Inmuebles Patrimoniales del Anexo Técnico del Reglamento de Imagen Urbana del Municipio de La Paz; y según su glosario se define a un INMUEBLE DE VALOR PATRIMONIAL, como aquel “inmueble que por sus características arquitectónicas conforman un valor histórico y artístico”, es el caso del HOTEL PALACIO que además, su imagen urbana cuenta con una arquitectura ESTILO TRADICIONAL paceña que dominó durante la segunda mitad del siglo XIX y la primera mitad del siglo XX, que también se define en el glosario citado como “las construcciones modestas y conjuntos que han adquirido con el tiempo un significado cultural; son pueblos que por haber conservado la forma y la unidad de su trazo urbano y modificaciones, reflejan claramente épocas pasadas, costumbres y tradiciones” (la traza urbana de esta parte baja de la zona antigua se conserva intacta, al menos las manzanas irregulares, aunque han transformado algunas calles vehiculares en peatonales).
Debo decir que el Anexo Técnico del Reglamento de Imagen Urbana del Municipio de La Paz cuenta con un catálogo de 153 INMUEBLES PATRIMONIALES, la mayoría de ellos con un ESTILO TRADICIONAL, algunos con estilo neoclásico monumental, como por ejemplo la fachada de la Perla de La Paz y el templo de la Logia Masónica o al antigua Escuela No.48 (primaria Gregorio Torres Quintero), o algunos otros que fueron reconstruidos después de haberse demolido, como la antigua Casa de Gobierno (Actual Museo de Arte).
Dicho esto, a mi modo de ver las cosas, la imagen urbana histórica de la ciudad de La Paz se ha ido perdiendo poco a poco y no parece que la Dirección General de Gestión Integral de la Ciudad del Ayuntamiento de La Paz, el Instituto Sudcaliforniano de Cultura y y el Instituto Nacional de Antropología e Historia, que son las instituciones municipal, estatal y federal responsables del patrimonio cultural edificado tengan algún interés en protegerla pues a estas alturas ya es una imagen urbana histórica en estado de extinción, mucho menos tiene interés en rescatar la imagen urbana histórica perdida o por perderse, aunque no está de más decirlo una y otra vez.
Para ciudades jóvenes, no coloniales, como la ciudad de La Paz que se empezó a construir a inicios de la primera mitad del siglo XIX y tomó tardíamente la forma urbano-arquitectónica hasta la segunda mitad del siglo XIX, la aplicación de “Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos”, se ha convertido en una traba normativa, porque solo tienen una treintena de inmuebles históricos catalogados, de los cual algunos de ellos ya han desaparecido, que nunca atiende con el argumento de que son privados; y deja fuera a decenas de inmuebles patrimoniales que tienen una arquitectura tradicional por haberse construido en la primera mitad del siglo XX, y lo que sucede con frecuencia en el INAH es que se le facilita sacarle la vuelta al rescate de la imagen urbana histórica de la ciudad de La Paz; mientras que la “Ley que crea el Instituto Sudcaliforniano de Cultura” que en su primer artículo le otorga facultades para “la preservación del patrimonio arqueológico e histórico” es totalmente insuficiente, así que para el rescate de la imagen urbana histórica de la ciudad de La Paz no queda más que apoyarse en el “Reglamento de Imagen Urbana del Municipio de La Paz” en especial a su ANEXO TÉCNICO, no hay más.
Todos los días, durante mi caminata por el malecón, no dejo de ver la edificación abandonada donde alguna vez estuvo el HOTEL PALACIO que dejó de serlo probablemente hace casi un siglo, parece que después que dejó de ser hotel, ahí estuvieron algunas agencias aduanales, entre ellas la de mi tío Fernando Chacón, hermano de mi abuelita Victoria, y de su hijo Fernandito, por la calle Muelle, cuando todavía la imagen urbana histórica de la ciudad de La Paz se conservaba, deteriorada, pero se conservaba; pero ahora, uno camina por la zona antigua de La Paz y vemos que muchas edificaciones con la arquitectura tradicional han desparecido, o están en ruinas, abandonadas, y empieza a ser sustituido por una arquitectura moderna de todo tipo, con muy pocas excepciones que rescaten la imagen urbana histórica.
La conservación de la imagen urbana histórica en los inmuebles patrimoniales como en la obra nueva en las distintas manzanas de la zona antigua de La Paz no deben ser excepciones, debiera ser la regla, y eso le toca al INAH, a la Dirección de Gestión Integral de la Ciudad del Ayuntamiento de La Paz (DGGIC) y al Instituto Sudcaliforniano de Cultura (ISC), porque si no intervienen, la memoria histórica se va a convertir en olvido y la identidad cultural paceña en modernidad.
Cuando veo el deterioro de la imagen urbana histórica en la zona antigua de La Paz, me vienen los recuerdos cuando estudiaba arquitectura hace más de 55 años, especialmente el de los tres cursos de la materia llamada Taller de Análisis de Edificios que contenía el análisis de la imagen urbana, del sistema constructivo, de las instalaciones y de la función del uso del suelo; ahora, seguramente que los análisis de edificios patrimoniales en la enseñanza de la arquitectura han sido actualizados para bien, lo cual hace suponer que las dependencias municipales, estatales y federales responsables de los inmuebles patrimoniales, donde están los profesionales de la Arquitectura y la Ingeniería, debieran atender. Hagamos un análisis panorámico la imagen urbana del edificio del antiguo HOTEL PALACIO: Es un inmueble patrimonial que está en pie, probablemente desde hace 150 años, 26 del siglo XXI, 100 del siglo XX y entre 10 y 25 años del siglo XIX, en una esquina, a unos cuantos metros de la playa, todo hace indicar por las fotografías antiguas del interior que fue construido en forma de “L” con un gran jardín interior, un ancho corredor con delgadas columna de fierro tubular que sostienen vigas de madera, mientras que el frontispicio principal guarda exacta simetría que tiene una entrada ancha y alta con jambas y arco carpanel enmarcados que sobresale del paramento y a sus costados dos puertaventanas con jambas y arco adintelado que sobresalen del paramento a cada lado, cada una con un remate de cornisa; en la esquina hay una columna adosada que la redondea con una basa que sobresale del soclo y un capitel que sobresale de la cornisa neoclásica corrida por ambos lados del edificio; mientras que en el frontispicio lateral una serie de puertaventanas con jambas y arco adintelado que sobresalen del paramento a cada lado, cada una con un remate de cornisa.
Actualmente la parte que ocupa la entrada principal y dos de las puertaventanas hacia la esquina está completamente abandonado con basura, carteles pegados, anuncios de todo tipo y rayado, pintado de color marrón el paramento y color crema y la otra parte es ahora una nevería (La Fuente) pintada de color azul y blanco, con un letrero principal con su logo y varios letreros promocionales; todo esto en un solo edificio, lo que produce es una imagen urbana visualmente muy contaminada, lo que es una incoherencia en un inmueble patrimonial en el mero núcleo fundacional de la ciudad de La Paz.
El antiguo HOTEL PALACIO que es ahora un INMUEBLE PATRIMONIAL tiene características arquitectónicas que conforman un VALOR HISTÓRICO cuyo estilo le dan al edificio significado cultural que refleja las costumbres y tradiciones portuarias del pasado lejano dando hospedaje, alimentación y entretenimiento a los visitantes que llegaban en embarcaciones por el único lugar posible: el muelle fiscal. Como hotel debió haber funcionado alrededor de medio siglo.

Para destacar un hecho histórico relevante en el HOTEL PALACIO, traigo aquí un relato escrito en 2020 por Eliseo Santana documentado con varias fotografías del momento y una crónica que difundió el periódico “El Pacífico” en el que cuenta el recibimiento que se le hizo al vicepresidente de la República, José María Pino Suárez, un año antes de su asesinato y del presidente Francisco I. Madero: el 15 de enero de 1912 arribó al muelle fiscal el Vicepresidente José María Pino Suarez a bordo de la fragata “Vicente Guerrero”, venía con el Ing. Manuel Bonilla, Ministro de Comunicaciones, al filo de las tres de la tarde, aunque lo estaban esperando desde las 10 de la mañana, hasta que sonaron las campanas de la Torre del Vigía, la de base cuadrada con un terraza donde estaban con binoculares dos vigías que avistaron la embarcación y avisaron a cientos de paceños y paceñas de todas la clases sociales que recibirían en el muelle al Vicepresidente, donde estaban cuatro embarcaciones: el “Senator” que venía del puerto de San Francisco, el “Mavary” procedente de los puertos de Guaymas, Santa Rosalía, Mulegé y Loreto; el “Ramón Carral” y el “Precursor”; bajando del barco, el Vicepresidente, sus acompañantes cercanos y la población que asistió caminaron por las calles Muelle, Comercio, Puerto, Obispado e Independencias hasta llegar a la calle Tercera, cerca del templo Masónico, en la residencia tipo Chalet de la familia Viosca, donde tomó la palabra. Por la noche hubo una serenata para la población paceña en el Jardín Velasco, mientras que al Vicepresidente e invitados especiales que no eran pocos (familias de políticos, funcionarios y comerciantes), se les ofreció un cena muy ostentosa en el HOTEL PALACIO propiedad de Don Pedro Mehyer, financiado por el gobierno del Territorio Sur de B.C. y por los Ayuntamientos de La Paz, San José del Cabo, Todos Santos y San Antonio; mientras que las compras de todo lo necesario para la logística del comedor y la cocina fueron adquiridos en la tienda “Antonio Ruffo. Comerciante Importador” mejor conocida como la “Casa Ruffo” o “La Perla de La Paz”, cuyas facturas se emitieron el 18 de enero de 1912 a nombre del Ing. Santiago Díez, jefe político del territorio; aunque la facturación por los servicios en el Hotel Palacio fueron presentados el mismo día de la cena al Ayuntamiento de La Paz.
Por tratarse de un inmueble patrimonial del siglo XIX, el antiguo HOTEL PALACIO, no debiera seguir abandonado, el INAH, la DG-GIC y el ISC, debieran hacer efectiva la escasa normativa de protección al patrimonio cultural edificado en ciudades jóvenes como La Paz, que existe en “Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos”, la “Ley que crea el Instituto Sudcaliforniano de Cultura” y el “Reglamento de Imagen Urbana del Municipio de La Paz”.
Por encontrase en el corazón de las actividades portuarias, el antiguo HOTEL PALACIO podría convertirse en algún Museo Marítimo que cuente la historia de las decenas o cientos de embarcaciones que llegaron a fondearse en la Ensenada de La Paz y en su antiguo muelle fiscal y contar la vida de las familias pescadoras ribereñas o bien convertirlo en un pequeño Hotel, conservando el partido arquitectónico original y la arquitectura de estilo tradicional que aún conserva.
La Paz, Baja California Sur, a 30 de octubre de 2026.





