
La Junta Estatal de Caminos reportó que, en la carrera anterior, los organizadores aportaron menos de 300 mil pesos; el Estado puso 1.5 millones, exponen
Diario Humano | La Paz, Baja California Sur. — El gobernador Víctor Manuel Castro Cosío pidió que los ayuntamientos exijan a SCORE International compromisos por escrito para reparar los caminos rurales utilizados por la Baja 1000.
Lo anterior, después de que la Junta Estatal de Caminos (JEC) informó que, en la carrera anterior, los organizadores aportaron menos de 300 mil pesos para rehabilitación y el gobierno estatal destinó adicionalmente un millón y medio de pesos.
Durante la Conferencia para el Pueblo de este miércoles 4 de noviembre, el mandatario cuestionó que las comunidades deban enfrentar el deterioro de sus vías de comunicación mientras los beneficios económicos de la competencia se concentran, según señaló, en hoteles, restaurantes y empresas vinculadas al evento.
“Vienen y se divierten y nos dejan destrozados los caminos rurales y los que sufren las consecuencias son nuestros rancheros”, expresó.
El reclamo surge días previos a la edición 59 de la Baja 1000, cuyas actividades están programadas del nueve al 15 de noviembre, con salida y meta en San José del Cabo, de acuerdo con SCORE International.
Estado puso $1.5 millones adicionales

El director general de la JEC, Jorge Alberto Cota Pérez, explicó que la aportación recibida del comité organizador en la carrera anterior no alcanzó los 300 mil pesos, cantidad que consideró insuficiente frente a los costos de movilizar maquinaria y rehabilitar las brechas.
“No te alcanza ni para llevar el equipo allá a Vizcaíno para empezar a trabajar”, sostuvo.
Añadió que el gobierno estatal invirtió un millón y medio de pesos adicionales para rehabilitar la brecha principal de la ruta. Posteriormente, Castro Cosío ubicó ese gasto en la zona de Mulegé y Vizcaíno.
Las cantidades fueron expuestas como antecedente de una competencia anterior; durante la respuesta no se precisó a qué edición correspondieron ni se presentó un desglose de los trabajos realizados.
Pide compromisos por escrito a SCORE

Castro Cosío afirmó que habitantes de la sierra de Todos Santos le expresaron su intención de impedir el paso de la carrera ante la preocupación por las condiciones en que quedan los caminos.
“Me dijeron: ‘Profe, no lo vamos a dejar pasar’. Pues pónganse de acuerdo”, relató.
También mencionó reuniones previstas en Los Planes entre autoridades locales y representantes de las comunidades para buscar acuerdos con la empresa organizadora.
El gobernador sostuvo que los ayuntamientos deben conducir esas negociaciones y exigir una obligación expresa de rehabilitación.
“Hagan el compromiso por escrito de que pasando la carrera nos arreglan los caminos”, planteó.
Al cierre de su intervención, dijo que esperaba que se hubieran alcanzado acuerdos. Sin embargo, no se presentaron convenios firmados, montos definitivos de aportación ni un calendario de reparaciones para esta edición.
Plantea cobros por vehículo para garantizar reparaciones
El mandatario consideró necesario regular las obligaciones de las empresas que organizan carreras fuera de camino y sugirió que el Congreso local analice un mecanismo de cobro que permita garantizar la reparación de las rutas.
Entre las posibilidades mencionó establecer una aportación por vehículo participante o un porcentaje a cargo de la empresa organizadora. No anunció una iniciativa formal ni precisó tarifas.
Aunque reconoció la afición por el automovilismo y la derrama económica asociada a la Baja 1000, insistió en que las comunidades rurales también deben recibir beneficios.
“El gobierno no puede estar patrocinando”, manifestó al cuestionar que los recursos públicos terminen cubriendo la rehabilitación de los caminos utilizados por la competencia.
Aportaciones y seguro para ganado, sin acuerdos definitivos
Por su parte, Cota Pérez informó que el comité organizador se había reunido con la Secretaría de Finanzas y Administración (Secfin) y con los ayuntamientos para revisar posibles aportaciones, además de un seguro adicional ante eventuales afectaciones al ganado. No detalló montos, cobertura, vigencia ni algún procedimiento para reclamar daños.
Su exigencia se centró en que las autoridades municipales acuerden con la empresa quién pagará las reparaciones y cómo se garantizará su cumplimiento.
“Bienvenido el deporte, pero también bienvenido el beneficio para las comunidades rurales”, concluyó.





