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Tortugas del Golfo de Ulloa sufrieron por «La Niña»

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Tortugas del Golfo de Ulloa
Las bajas temperaturas del fenómeno de “La Niña” podrían relacionarse con el varamiento de tortugas en el Golfo de Ulloa, de 2003 a 2006 y de 2012 a 2014

Investigadores del CIBNOR presentaron este artículo científico el mes pasado; hoy 16 de junio,Día Mundial de la Tortuga Marina

Diario Humano | La Paz, Baja California Sur

Tortugas, seres característicos por su tranquilidad, celebran hoy su propio «Día Mundial de la Tortuga Marina», en honor a Archie Carr, su mayor conservacionista, quien luchó toda su vida por el mantenimiento poblacional de estos seres.

El mes pasado, se publicó un estudio que sugiere que las bajas temperaturas del fenómeno de “La Niña” podrían relacionarse con el varamiento de tortugas en el Golfo de Ulloa, de 2003 a 2006 y de 2012 a 2014.

El grupo de investigadores encabezado por el Dr. César Salinas Zavala, pertenecientes al Centro de Investigaciones Biológicas del Noroeste (CIBNOR) publicó un artículo sobre el varamiento de la Caretta caretta o tortuga “boba”.

Se analizaron datos de temperatura dentro del Golfo de Ulloa, ubicado en la costa occidental de Baja California Sur (BCS) de los municipios de Comondú y Mulegé.

Parte de la investigación fue publicada en la revista científica Latin American Journal of Aquatic Research.

Tortugas del Golfo de Ulloa
Golfo de Ulloa, en Baja California Sur

Citaron eventos frecuentes de varamientos masivos de tortugas marinas, reportados alrededor del mundo.

México no fue la excepción, en donde se reportó un fenómeno similar para el Golfo de Ulloa. Si bien menciona una hipótesis con respecto a estos eventos, esta de forma preliminar decía que “dadas las áreas superpuestas utilizadas por tortugas bobas y pescadores costeros, la pesca costera puede ser una de las principales causas de mortalidad incidental en esta especie”.

Lo que se pudo concluir es que las tortugas bobas son ectotermos, o animales «de sangre fría», que regulan su temperatura corporal ayudándose del entorno, buscan fuentes de calor externas como el sol.

Por ende la temperatura juega un papel “crucial” en su condición fisiológica, sugieren que el medio ambiente les es desfavorable en condiciones de “bajas” temperaturas para varios días consecutivos, como consecuencia, la fisiología de la tortuga se ve cada vez más “vulnerable”.

Las tortugas marinas no pueden regular su temperatura corporal y dependen de fuentes externas de calor.

Apuntan que los entornos con temperaturas cercanas a los 20°C perjudican la capacidad de estos organismos para comer.

Temperaturas inferiores a 15°C comprometen su movilidad, y temperaturas sostenidas inferiores a 10°C pueden provocarles coma y la muerte, particularmente si la temperatura del agua cae demasiado rápido, esto es conocido como el «aturdimiento frío».

Los primeros resultados de los varamientos fueron obtenidos por Lluch-Cota y colaboradores, en 2014. Para el segundo periodo, de la Oficina Federal para la Protección del Medio Ambiente de la Procuraduría Federal de Protección del Ambiente (Profepa) y el Grupo Tortuguero de las Californias (GTC), quienes recopilaron datos de varamientos.

Se utilizaron imágenes satelitales mensuales de temperatura del sensor MODIS-Aqua y las imágenes fueron obtenidas del servidor web de la NASA.

Posteriormente los datos fueron analizados en R (software libre para computación estadística y gráficos).

Con una correlación, calcularon el número de días con temperaturas inferiores al límite informado para cada polígono (área delimitada en los mapas) y anomalías en la temperatura superficial del mar (TSM).

Como resultados, obtuvieron una serie temporal del número de tortugas varadas registradas en el Golfo de Ulloa, en comparación con el promedio mensual de la temperatura superficial del mar, para los periodos de muestreo 2003-2006 y 2012-2014.

La relación entre el número máximo de varamientos de tortugas marinas y los valores de temperatura “no era clara”, pero observaron una “posible” correspondencia entre el número máximo de varamientos y temperaturas bajas sostenidas anteriores.
Únicamente se presentaron anomalías de temperatura en los meses de marzo a junio. Para ambos periodos, tuvo los valores más bajos en comparación con otros periodos del año.

Gráfica que relaciona anomalías de temperatura con el varamiento de tortugas del Golfo de Ulloa, se observan picos en los «años niña»

Los períodos de varamientos máximos correspondieron a los de enfriamiento sostenido, que fue particularmente evidente durante el primer período en 2006 y el segundo de 2012, con un retraso constante de tres a cinco meses para ambos casos.

Durante el período 2003-2006, se informó un mayor número de eventos de varamientos que en 2012-2014.

Las tortugas se ven afectadas principalmente por cambios repentinos a baja temperatura, por ejemplo, una caída rápida de 5 a 10°C, lo que resulta fatal por periodos prolongados.

El número de días con valores inferiores a 18°C fue mayor durante 2006 y 2012, de febrero a junio.

Durante 2006, en particular, esta condición térmicamente desfavorable para las tortugas bobas representó más del 60% del período analizado (febrero a junio).

Se observó el mismo patrón en 2012, con condiciones desfavorables de baja temperatura sostenidas, durante más del 60% del período (febrero a junio).

Animales marinos pueden tener una mayor afectación por cambios en la temperatura, a comparación de los animales terrestres, por las características físicas del agua (alta capacidad de calor y mayor densidad).

Para respaldar esta información, el Índice ENOS multivariado (MEI) de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) sugirió condiciones moderadas de “La Niña” durante la mayor parte de 2014 en el Océano Pacífico oriental.

Según la misma fuente, 2005-2006 y 2011-2012 fueron años de La Niña, por lo que se podría suponer que en esos años, las tortugas en el Golfo de Ulloa experimentaron condiciones anormalmente más frías que las que prevalecen en años normales, aumentando sus posibilidades de varamiento.

Para las tortugas marinas, que son animales ectotérmicos, cualquier calor generado por su actividad metabólica, se transfiere permanentemente por conducción de agua, enfriando su cuerpo hasta que alcanza el equilibrio térmico con el medio ambiente acuático.

Cuando un individuo detecta un cambio en el entorno, el tipo de respuesta adaptativa depende de la intensidad, a corto o largo plazo, y de la duración del cambio.

DOI: 10.3856/vol48-issue2-fulltext-2348

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