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SCT dañó manglares en ampliación de carretera a Pichilingue

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SCT dañó manglar en ampliación de carretera a Pichilingue
SCT dañó manglar en ampliación de carretera a Pichilingue

Costasalvaje comprobó, a través de denuncias en redes sociales, parches afectados por la ampliación de SCT en la vialidad a La Paz

Diario Humano | La Paz, Baja California Sur

Humedales ubicados de la bahía de La Paz, Baja California Sur (BCS) se están secando; esto, debido a los trabajos de la ampliación a 4 carriles, de la carretera a Pichilingue, de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT).

Lo anterior se reportó por Costasalvaje, organización civil ambiental, que identificó diversos puntos afectados luego de algunas denuncias en redes sociales.

Celeste Ortega, investigadora e integrante de la asociación, señaló que en la República existen 2 Normas Oficiales Mexicanas (NOM) que protegen los manglares.

Se trata de las 022 y 059; la primera, protege los humedales; y la segunda, enlista especies de flora y fauna con alguna categoría de protección. Las 4 especies de manglar en BCS tienen estatus de «amenazada», señaló.

Ortega detalló para El Organismo, que los bosques marinos se encuentran en constante peligro; debido a los intentos de desarrollos urbanos y turísticos que impactan el ecosistema.

«Fuimos al sitio y se están secando. Algunos secos ya y lo que pudimos notar, en la afectación, es porque se ha taponeado el flujo de agua de mar», señaló la investigadora.

«No está entrando suficiente agua para tenerlos en buenas condiciones», agregó Celeste Ortega.

Por otro lado, se identificaron afectaciones en la Unidad Pichilingue de la Universidad Autónoma de Baja California Sur (UABCS); en donde una empresa «no identificada» realiza trabajos de excavación.

«Los daños por la obstrucción del agua son evidentes. Nos preocupa, por la fragilidad del ecosistema evidentemente ya dañado, que se siga dañando», finalizó.», explicó Ortega.

Obra retrasada: No se entregó en diciembre de 2020

Debió la SCT haber entregado la obra completa en diciembre de 2020, una carretera donde se podrá circular a 90 kilómetros por hora.

El director del Centro SCT en BCS, Julio César Medellín Yee, dijo que, por motivos de la pandemia del COVID-19, se retrasó esta obra de 120 millones de pesos.

Tiene un tramo de 6.3 kilómetros, para su expandido de 7 a 12 metros de ancho; la zona tiene un tráfico promedio diario anual, de 3 mil 693 vehículos, para julio de 2020, el avance representaba un tramo de 3.25 kilómetros.

Los trabajos del kilómetro 9+000 al 16+840, fueron realizados por la empresa Terracerías Pavimentos y Caminos SA de CV; esta se dijo autorizada para manejo de explosivos por la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), de acuerdo a las autoridades.

Los trabajos de mitigación, fueron licitados y correspondientes a la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA); han sido operados por la empresa Logística Ambiental en Supervisión en Obra y Operación, SC.

En total la obra se compone por más de 200 personas, aproximadamente, de acuerdo a la institución; fueron además, sometidos a medidas sanitarias por la pandemia del COVID-19.

«Se garantizó a los trabajadores el lavado de manos, pláticas 3 veces por semana y la supervisión de un especialista»; de esto informó el ingeniero Rodrigo Romero, superintendente de una de las constructoras.

Informó que utilizaron 60 máquinas pesadas en movimiento de material y para la pavimentación del tramo.

Durante los trabajos se recomendó a la población moderar su velocidad a menos de 40 kilómetros por hora; respetar los señalamientos de protección y a los bandereros, intercomunicados por radios.

“Trabajamos con explosivos, cerramos por seguridad aproximadamente 2 kilómetros del radio, no se abre el paso hasta que estemos seguros de que se hizo una revisión de que no tendremos desprendimiento que represente peligro”, dijo el director del Centro SCT.

“En temporada de lluvias hay remojo del material podemos tener desprendimiento, lo van a ver activo, hay recorridos permanentes por gente de la empresa, estar pendiente”, señaló.

La geometría de la carretera tipo “A2”, de la SCT, permite curvas «más suaves» durante velocidades mayores; esto, sin riesgos de volcadura para transporte de carga, en caso de respetar el límite.

“Si se respeta no debemos tener accidentes por volcaduras ni situaciones de esas […] una carretera 100 por ciento segura y reducción de tiempo de La Paz a Pichilingue”, dijo el director Medellín Yee.

“90 kilómetros por hora, más restricción en curva, pero no de 40 km, creo que la máxima es de 80 km por hora”, dijo además, el delegado.

Jorge Muñoz Ferrera, residente federal de carreteras Centro SCT, dijo que desde octubre de 2019 inició la obra.

«En la zona de los cortes el material se extrae con uso de explosivos y se desperdicia en un banco que está utilizando”, explicó.

Esta construcción fue una “complejidad” en su MIA, dijeron, autorizada por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) a pesar de la cercanía al Área Natural Protegida (ANP) de manglares.

“Se tuvo que modificar no solo por seguridad del usuario con curvas suaves, que pueda desarrollar más velocidad, visibilidad, sino para alejar el proyecto de zonas invasivas”, explicó.

“Además casi media hectárea tenemos que restaurar, a pesar que no tengamos ninguna afectación al manglar, fue el programa autorizado por Semarnat”, dijo Muñoz Ferrera.

Señalaron que los explosivos utilizados en el lugar fueron trasladados desde Hermosillo, Sonora, y por su restricción de almacenamiento debían usarse “el mismo día que llegan”.

“Ese mismo día se debe usar, no se puede guardar el material explosivo, es la complejidad del proyecto, a pesar que estamos conectados por ferry, no se permite”, dijo el residente.

“Hay un manejo en cada barco, tienen un protocolo que seguir, todo supervisado por Sedena. Una vez teniendo la operación, la coordinación se toma la decisión qué día se hace el uso de explosivo y se avisa al público en general”, expuso.

No se puede tener al usuario carretero “al mismo tiempo de la detonación”, dijeron, por lo que se consideró que estas explosiones controladas fueran cerradas por protocolo y no afectar la circulación.

Prometieron «mitigación ambiental»; durante ese lapso

La restauración de media hectárea de manglar, el rescate de plantas y fauna protegidas, son algunas de las actividades que deben realizarse junto a la ampliación de la carretera La Paz-Pichilingue, informó la dependencia del Gobierno de México

Edwin Paniagua Cano, coordinador de impacto ambiental de la empresa Logística Ambiental en Supervisión en Obra y Operación SC, informó que deberán cumplirse los requisitos de la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA).

El director del Centro SCT en BCS informó que, parte del proyecto, eran los biólogos, arqueólogos y supervisores de preservar la flora, la fauna y zonas arqueológicas con su acondicionamiento.

“No debemos tener ninguna restricción ni de contingencia ni nada para poder construir a diciembre de 2020 como comenté al principio”, dijo en su momento, el director SCT.

“Para estas actividades tenemos especialistas en la materia. Para rescate de fauna, un especialista otra persona, son biólogos especializados en mantenimiento de plantas y reforestaciones”, apuntó.

Explicó que además de la revisión ambiental, se tuvo un trabajo por los arqueólogos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), al encontrar en el lugar algunas puntas de lanza y otros vestigios del pasado.

Antes del paso de maquinaria pesada, se rescatan todas las plantas tipo matorral y vegetación “susceptible al rescate”, es decir, no mayores a 1.30 metros de altura.

“No se garantiza su supervivencia porque se dañan las raíces, se hacen rescatar individuos menores a 1.30 natural, plantulitas, cactáceas”, dijo.

“A la par se hacen trabajos que es ahuyentamiento con sonidos de megáfono, monitoreo, rescate y reubicación de fauna silvestre”, agregó.

Esto debido a que la fauna “tiende a regresar” al lugar impactado, por lo que reptiles, mamíferos, aves y anfibios son atrapados en trampas con fotografías, para conocer las especies presentes.

Las plantas son depositadas en un área de confinamiento temporal, ubicado a la altura de Playa Eréndira, en La Paz, BCS, que posteriormente serán parte de una reforestación.

“Reforestar 10 hectáreas de matorral ¿de dónde va a salir? del rescate que se hizo, tenemos para reforestar casi media hectárea de manglar, eso fue una de las condicionantes que se pidió a los trabajos”, explicó.

Todo ello, supuestamente en coordinación con la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), principalmente en la playa Balandra, por su condición de protección.

“Tenemos cerca de 9 mil 900 individuos, plantitas, de 17 especies como pitahayitas, nopales, cardones”, dijo el biólogo a cargo.

Con información de Diario el Independiente y El Organismo.

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