«¡No he mutado!»; Mineros, rancheros y activistas enfrentados por contaminación del Boleo

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Tras la explicación de la MIA para la ampliación de la mina de cobre en 446 hectáreas en la Zona de Amortiguamiento de la Reserva de la Biosfera del Vizcaíno

Diario Humano | La Paz, Baja California Sur (BCS).-

Un acalorado debate se vivió en la plaza Benito Juárez de Santa Rosalía, Mulegé, Baja California Sur (BCS) durante un foro de consulta, en los que se explicaron los posibles daños ambientales por la ampliación de Minera y Metalúrgica El Boleo (MMB) en 446 hectáreas.

Rancheros, activistas ambientales y trabajadores de la empresa que explota Cobre, Cobalto y Zinc, con inversión canadiense y coreana, presenciaron la explicación de la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) que analiza la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), para su análisis y votación por los pueblos de Santa Rosalía, San Ignacio, San Bruno y Heroica Mulegé.

En ella se prevé la afectación de al menos 5 especies de fauna y 1 de flora con carácter de protección por la NOM-059-SEMARNAT-2010, por lo que queda a cargo de la vigilancia de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) y debe presentarse una MIA.

Elizabeth Vilchis, de Semarnat, explicó los pormenores de la MIA y la afectación para quienes vivan en los alrededores para la recarga de los acuíferos de Santa Rosalía y Las Vírgenes, en el municipio de Mulegé.

La duración del proyecto es de 16 años, con una producción anual estimada de 30 mil toneladas de cobre fino, 800 toneladas de cobalto metálico y mil 187 toneladas de sulfato de zinc monohidratado, en las inmediaciones de la Zona de Amortiguamiento del Área Natural Protegida con carácter de Reserva de la Biosfera “El Vizcaíno”.

Colinda con la cabecera municipal de Santa Rosalía, la carretera transpeninsular y el Ejido Alfredo Vladimir Bonfil al norte y Santa Águeda al sur; además la dispersión de polvos y partículas por explosivos hacia la atmósfera que “será algo temporal”.

La discusión en Santa Rosalía se condujo por funcionarios de la Secretaría de Gobernación (Segob), la Semarnat y la Secretaría del Bienestar; del 18 al 20 de junio consultarán en San Ignacio, Heroica Mulegé y San Bruno para saber la opinión de la gente: “Sí o no” a la ampliación. Aclararon esta no será «vinculante» o determinante para la aprobación del permiso.

Entre las diversas participaciones destacó la de Alejandro Alvarado, originario de Santa Rosalía y con 10 años de trabajar en MMB; dijo haber tenido experiencia en el área de “Medio Ambiente” de la propia minera y señaló “son profesionales originarios de Santa Rosalía”.

“Somos los principales promotores de cuidar el medio ambiente aquí. Jamás vamos a hacer algo en contra de nuestras familias porque nosotros somos de aquí, originarios de aquí. En todo en la vida hay procedimientos”, aseguró.

Luego de que reporteros aprovecharon el espacio para solicitar a MMB un espacio, para acudir a sus instalaciones a una entrevista sobre el cumplimiento de las disposiciones ambientales, luego de diversas denuncias anónimas por derrames y malas prácticas.

“Hay gente que no quiere cumplir con procedimientos que estamos marcando para poderlos atender como se merecen. No se vale que digan que no los queremos atender para todo hay procedimientos […] ¿me llevaste el oficio que te pedí? Nunca lo recibí”, le dijo a un reportero.

Por otro lado, acusó que “salimos muchos expertos en la materia”, sin tener elementos jurídicos o que prueben que El Boleo está contaminando; no obstante, recalcó que “se cumplen con los procedimientos y todas las técnicas para comprobar que no estamos contaminando (sic)”.

Al mencionar que El Boleo cuenta con programas de monitoreo de agua subterránea, un ranchero le gritó al participante “¡Mientes!” y se levantó de su lugar para decirles a los asistentes “no se dejen lavar el coco, expresen sus inquietudes… Es que está mintiendo”.

Por otro lado, José Higuera, quien se identificó como “un trabajador más de minera El Boleo” originario de Santa Rosalía, se hizo de palabras con una dama sobre las lagunas de oxidación y su afectación y defendió su fuente de trabajo.

“Dicen que ganamos poco, el trabajador que gana menos gana 2 mil pesos a la semana. De ayudante de albañil ganas mil 200”, dijo el minero, a lo que una persona le gritó “¡Yo de pinche llantero gano 2 mil pesos!”.

El minero señaló luego de regresar a su intervención, que el agua “nunca se ha sacado de aquí” para el consumo humano, ya que se bombea desde Palo Verde a la comunidad de Santa Rosalía y se hizo de palabras con un ranchero sobre el ganado que acusa, ha muerto por la contaminación del suelo y los mantos acuíferos.

Además, remató: “Yo me puedo comer a gusto un pescado [de Santa Rosalía] no he mutado, estoy igual, no me he enfermado. Muchos aquí comemos y ¿quién tiene malformaciones? Me veo bien no tengo nada, nos podemos echar unas almejas, no pasa nada”, añadió.

En esta intervención acusaron rancheros a los operadores de maquinaria de atropellar ganado de los rancheros que habitan a los costados del proyecto actual de 7 mil hectáreas fuera de sus terrenos.

“¿Por qué no dices que tus vacas te las matan los perros?”, le decía otro minero mientras lo confrontaba.

Manuel Zambrano, también originario de Santa Rosalía y trabajador de El Boleo, en el departamento de Medio Ambiente, dijo poder hablar “horas, tal vez días” sobre todas las actividades que realizan para preservar el ecosistema y que se generan mil 700 empleos directos.

Dijo que desde 2006 se cuenta con una Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) aprobada por 26 años, por lo que se está solicitando en esta ocasión una “continuidad” y darle expansión al proyecto de manera superficial en 446 hectáreas este año 2021.

Expuso que con resoluciones condicionadas han podido mantener su operación, por lo que se establecen los criterios de vigilancia ambiental, que aseguró fueron establecidos y la autoridad encargada de los reportes es la Profepa.

“Vigilar el cumplimiento de los resolutivos en materia de impacto ambiental y también de cada uno de los términos y cumplimientos de los programas que tenemos; no solo tenemos un resolutivo de IA, tenemos mas de 39 permisos específicos en una materia”, aseguró.

Dijo agradecer a la comunidad y pidió a los asistentes “dirigirse con las pruebas contundentes como dicen tenerlas” ante las autoridades, para que se puedan atender sus requerimientos en cualquier materia.

“Den las pruebas, hagan denuncias, la autoridad nos va a requerir información y serán quienes decidan si boleo está incumpliendo o no, ellos darán la realidad si cumplen o no […] que les informen de manera correcta. Yo también digo sí, sí a minera boleo”, finalizó.

Por su parte la activista Cecilia Fischer Cavia, del Frente Común por la Defensa de Loreto (Frecodel) hizo una relatoría de la ciudadanía organizada, que obtuvo pruebas científicas de la presencia de metales pesados en sus playas, lo que afecta su industria pesquera y de almeja chocolata.

Se dijo guía de turismo, originaria de Loreto y que en su niñez disfrutó las playas negras por sus piedras negras brillantes; por ello señaló que se realizaron 17 muestras en playas para verificar su calidad de agua por científicos del Instituto Politécnico Nacional (IPN).

“Yo hasta entonces sabía que un metal pesado, que si el plomo no está estable en concentraciones en esta playa, son moderadamente y extremadamente contaminantes. Que si me lo tomo, que si lo huelo me va a hacer daño ¿qué tanto daño es?”, dijo.

En el estudio científico se atribuye la presencia de estos al proceso metalúrgico para la obtención de Cobre, por el desecho de materiales propios como el cobalto, cadmio, zinc, arsénico, plomo y otros que no se encuentran de manera natural en el suelo.

“Me fascina en una sentada comerme la almeja chocolata pero no lo hago por mi salud, estoy preocupada. Hicimos eso, el representante de la mina firmó de recibido, hizo preguntas y lo tenemos grabado”, expuso.

Se dijo molesta con las autoridades por no tomar en cuenta a Loreto para la consulta, a pesar de sus esfuerzos por medir la calidad del agua sin ayuda del gobierno; además consideró que los municipios no son divididos igual en la tierra que por el mar.

“Sería posible que estos metales llegaran más abajo, no lo hicimos en Bahía Concepción o San Bruno que es más cerca, nos fuimos a nuestras playas, con metales pesados y contratamos a las mismas personas, fue un año para fondearnos”, agregó.

Si bien los metales se encuentran de los límites permisibles, dijo “fiu qué bueno”, pero conforme aumenten las concentraciones dijo afectará a todas las demás industrias; expuso que MMB debería buscar dar trabajo “sin joderles la existencia para alimentarse”.

“En Loreto tenemos una industria mas o menos almeja chocolata, pesquería de liberación, da de comer a las familias, una vida de sustento, beneficios, un poco de lana, entender como más producto, es alimento esencial no caro y para tener un ingreso”, añadió.

Consideró que el hecho de discutir los daños ambientales a cambio de dar empleos, es como cuando los jefes piden a los empleados “robar” porque se quedan sin chamba; “esos no son valores que ustedes deben representar y menos usando el Tratado de Escazú como excusa, eso no se hace”, añadió.

Dijo preocupante que la Semarnat, la Segob y la Secretaría de Economía, utilicen este tratado internacional para la participación ciudadana para no hablar plenamente del negocio de El Boleo, pero dijo “que les vaya bien, pero tienen que pagar si hacen las cosas mal”.

“¿Por qué es tema hoy? porque están pidiendo hacer más de eso. No se vale. Ninguna industria puede desplazar a otra. Sea como sea, somos iguales, eso es lo del Acuerdo de Escazú, que somos iguales, acceso a información publica ambiental, esa es la base del diálogo”, dijo.

“Les deseo lo mejor, estamos molestos con ustedes, porque cómo es posible que nosotros con todos estos esfuerzos e informándonos como ciudadanía organizada, se les haya olvidado Loreto por completo”, finalizó.

También se abordó el caso de José Camarena Monreal, ranchero vecino de la minera, que denunció, dijo con estudios en mano, la afectación del azufre a la calidad de suelo de su propiedad y el acuífero del pozo que utilizaba para mantener su ganado y sus cultivos; «ya se secó todo mi rancho, murieron todos mis animales y no quieren resolverme el problema», finalizó.

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Nací en La Paz, Baja California Sur el 23 de septiembre de 1990. Puro Chametla, pariente. Licenciado en Comunicación por la UABCS (Cédula Profesional SEP: 12684144). Reportero de Diario El Independiente. Colaborador de El Organismo. Premio Estatal de Periodismo 2019.

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